El final
Nadine Buendiac
El final
Nadine Buendiac
Entonces tembló mi cuerpo, mi alma, mi existencia
mientras, me hundía en aquel silencio
que anunciaba el final irremediable
de aquella historia que nunca existió.
Como para ahogar mis penas
gritaba en silencio el dolor que aquello producía,
temblor el mío parecido al del Sol
cuando temeroso busca ocultarse
en el fondo de los océanos
para el Sol habrá muchos amaneceres,
nuevos días, miles de inicios,
pero para nosotros no habrá un después,
para nosotros ya no existe ni el ayer.
El tiempo avanzaba, aplastando mis sentimientos.
Si tan sólo hubieses volteado, si me hubieras amado.
Me habrías encontrado indefensa ese domingo,
abrazando mis ilusiones y trozos de suspiros.
Suponía que te detendrías, que lo pensarías mejor.
Que al final darías media vuelta, te acercarías,
primero con paso lento, luego velozmente,
me abrazarías y nunca más te marcharías.
La ilusión creada y recreada en mi mente
en milésimas de segundos murió.
La distancia, el tiempo y el silencio se aniquilaron.
Ya no había más que dolor y vacío en el aire.
Nunca pensé que el día de perder tu mirada llegaría.
Llegaste a la puerta de mi vida sin anunciarte.
Y así de fácil habías decidido borrarme.
Silencio y recuerdos que agolpaban mi cerebro.
A veces busco en las tardes tus ojos
Ese mar de miel en que me veía navegar.
Mis anclas no están más en tu puerto.
¿Regresarás algún día por este mar hasta mi cuerpo? ![]()