Si tú supieras cuánto te quiero,pues se ha vuelto una necesidadpara mis ojos el verte,que tengo sed de besar tus labios. Estoy famélico de tu cuerpo,y un fuego de deseo,un miedo a tu rechazoun dolor al quererte y no tenerte. Un llanto al mirar cuandote marchas sin decir una solapalabra y con la angustia de no sabersi te veré mañana. ¿Qué hago? ¿Al fin habloo sigo escondiendo este sentimiento?Y así sólo yo sabréque te amo como niño.

Obsesión   Carlos Franco Obsesión   Carlos Franco Si tú supieras cuánto te quiero,pues se ha vuelto una necesidadpara mis ojos el verte,que tengo sed de besar tus labios. Estoy famélico de tu cuerpo,y un fuego de deseo,un miedo a tu rechazoun dolor al quererte y no tenerte. Un llanto al mirar cuandote marchas sin […]

Obsesión

 

Carlos Franco



Obsesión


 



Carlos Franco



Si tú supieras cuánto te quiero,
pues se ha vuelto una necesidad
para mis ojos el verte,
que tengo sed de besar tus labios.

Estoy famélico de tu cuerpo,
y un fuego de deseo,
un miedo a tu rechazo
un dolor al quererte y no tenerte.

Un llanto al mirar cuando
te marchas sin decir una sola
palabra y con la angustia de no saber
si te veré mañana.

¿Qué hago? ¿Al fin hablo
o sigo escondiendo este sentimiento?
Y así sólo yo sabré
que te amo como niño.

Aquí Entre Nos

Puede interesarte

×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí