Erasmo Medina
La marcha campesina es una tragedia nacional. Y lo peor es que los gobiernos no se percatan que la atención al campesinado debe ser prioridad porque es el que verdaderamente trabaja con tesón y amor la tierra para la producción de alimentos básicos en un país cuya economía descansa en la producción agrícola.
Todos los que tenemos un poco de conciencia y sensibilidad social estamos llamados a contribuir en lo que sea necesario para que las cosas en el sector más sufrido del país cambien y se les haga justicia, para que tengan una verdadera oportunidad para trabajar la tierra y mejorar sus condiciones de vida.
Me gustaría ver en “obras, no palabras” al señor Daniel Ortega, quien al pedir perdón a la Iglesia Católica expresó que habían cometido errores por “el inmenso amor que le tienen” a los nicaragüenses desposeídos. Ahora tiene otra oportunidad de materializar ese inmenso amor, pues no se necesita estar gobernando —aunque de hecho sí lo están— para contribuir con un poco de pan de lo mucho que tienen con sus megasalarios y demás prebendas.
Ingeniero agrónomo.