Reclamo

María Auxiliadora Lacayo Gabuardi Con enorme estupefacción e impotencia leí ayer (lunes 4 de agosto) en LA PRENSA el editorial Condonización de la educación, y realmente sentí vergüenza de la pobreza de criterio y atraso de nuestra querida Nicaragüita, al constatar que el Diario que se dice estar en primer lugar del raiting nacional se […]

María Auxiliadora Lacayo Gabuardi

Con enorme estupefacción e impotencia leí ayer (lunes 4 de agosto) en LA PRENSA el editorial Condonización de la educación, y realmente sentí vergüenza de la pobreza de criterio y atraso de nuestra querida Nicaragüita, al constatar que el Diario que se dice estar en primer lugar del raiting nacional se valiera del criterio personal de un editor como procedimiento para divulgar una noticia amarillista, sin haber hecho la más mínima investigación de la veracidad de la noticia. Con ello sólo se demostró el nivel de odio e intolerancia que se siente hacia criterios o pensamientos que les son contrarios, pero dista mucho de ser la ética que todos esperamos del periodismo profesional, de un diario que se precia de ser “el Diario de los Nicaragüenses” y estar “al servicio de la verdad y la justicia”.

Como co-autora del documento sobre Educación de la Sexualidad, me siento personalmente denigrada y enlodada con su editorial y pido que se publique mi protesta, la cual se expresa en esta carta y en la carta que adjunto.

¿Cómo es posible que un argumento de crítica al documento de sensibilización para docentes —que a todas luces se ve que no han leído— sea el que es un documento “de la izquierda mundial”, y que “la izquierda tiene que esperar a ser gobierno para aplicar esas políticas”?

Me parece pobre y vergonzoso que, teniendo la cobertura que ustedes tienen, se utilice el periódico y el editorial como tribuna para validar la mentira y continuar acentuando disensos y contradicciones, en vez de abonar a la sensatez, la tolerancia, la convivencia y la búsqueda de soluciones a los enormes problemas que sufre la mayoría de nuestra población. Porque no es con la mentira y la falsedad que se construyen criterios ni verdades, ni con el oscurantismo y el atraso que vamos a edificar una sociedad civilizada y desarrollada.

Les remito también un cuadro que elaboré contrastando el manoseo malintencionado que hizo Asael Pérez a algunos textos del documento en su artículo de hoy y que tristemente demuestran la mala fe y el oscurantismo que se esconde tras esta enorme maraña.

Por favor, hagan valer sus lemas, que son muy hermosos, y den cabida a todo pensamiento, aunque no sea el suyo.

Nota del Editor

Los editoriales reflejan el criterio de LA PRENSA, no los personales de nadie, como por desconocimiento de esto cree la señora Lacayo Gabuardi. Por lo demás, nosotros no sentimos vergüenza porque la señora Lacayo Gabuardi siendo nicaragüense tiene criterios que no compartimos pero respetamos. La señora Lacayo Gabuardi debería acostumbrarse a la idea de que Nicaragua es ahora un país libre, en el que existen y conviven diversos puntos de vista y todos deben ser tolerados, pero no impuestos, como se hacía en el régimen totalitario del que ella era directora general de Educación cuando se distribuían anticonceptivos a las estudiantes de secundaria.

Lamentablemente la ofuscación fundamentalista de la señora Lacayo le ha impedido apreciar que la posición de LA PRENSA en este caso es intermedia y conciliadora, como debe ser, basada en principios éticos invariablemente demostrados pero respetuosa de la diversidad de opiniones que hay ahora en el país, gracias a Dios.

Cartas al Director

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