Masaya

Elmer Ramírez Las autoridades del transporte deben solucionar las anomalías que hay en el servicio expreso de la ciudad de Masaya a la capital. Los microbuses que se parquean frente a la Iglesia de San Miguel hacen un viaje angustioso porque el que va al volante corre a cien kilómetros por hora y pone en […]

Elmer Ramírez

Las autoridades del transporte deben solucionar las anomalías que hay en el servicio expreso de la ciudad de Masaya a la capital. Los microbuses que se parquean frente a la Iglesia de San Miguel hacen un viaje angustioso porque el que va al volante corre a cien kilómetros por hora y pone en peligro la vida de los pasajeros. Y los autobuses que salen del Mercado Municipal se desplazan con letargo los primeros kilómetros del recorrido, para después apretar el acelerador.

Por otro lado, continúa la insalubridad en el Mercado Municipal a pesar de ser la mayor fuente de recaudación. El cauce es el receptivo de esas inmundicias que van a la Laguna de Masaya. En las calles sólo se hacen parches y posiblemente la escasez de recursos se debe a que todos los proyectos que se debían llevar a cabo están en sala de espera por las presunciones que pesan sobre el alcalde y sus allegados.

Los hospitales, profesores, colegios, institutos, trabajadores, intelectuales, comerciantes, inversionistas, la ciudadanía, etc. esperan un mejor futuro, pero el Ejecutivo prefiere luchar en contra de los políticos en vez de contra el hambre y la ignorancia.

Cartas al Director

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