Leonel Marín McEwan
Roman, Times, serif»>Opinión económica
¿Son el dinero o el crédito factores para el crecimiento?
Leonel Marín McEwan
El crecimiento económico de Nicaragua va a depender mucho de las inversiones nacionales e internacionales en las agroindustrias, zonas francas, energía eléctrica, turismo, la política monetaria y crediticia que implemente el gobierno. Hay dos aspectos importantes que analizar en el campo de las inversiones estratégicas y en el campo del análisis monetario y Keynesiano. Primeramente, es necesario saber si el córdoba con su constante deslizamiento (política-monetaria) aunada con el crédito privado (política crediticia Keynesiana), son factores para el crecimiento de nuestra economía.
Bien, el análisis Keynesiano es una cadena de casualidad de tipo “crediticio” en contraposición con una de tipo estrictamente “monetario”. Para un monetarista, cualquiera que posea dinero es un probable gastador. Pero, para un Keynesiano, puede ser necesaria una transacción de empréstito para transferir dinero desde su dueño actual –que puede tenerlo ocioso– hasta un prestatario que desee gastarlo. De modo que el enfoque Keynesiano es desde un punto de vista crediticio; concentrándose en los activos financieros, en la disponibilidad de crédito. Las altas tasas de interés bancario, la reacción de prestamistas y prestatarios a cambios en tasas y el papel que desempeñan los mercados financieros como conductos para fondos económicos.
Al monetarista el dinero es lo que cuenta y vale, el dinero “per se”, y sus efectos sobre el PIB no son indirectos, sino directos. Supongamos que se transfieren fondos de un individuo a una empresa comercial a través de una transacción de préstamo. La oferta monetaria sigue siendo la misma; la sociedad anónima ahora cuenta con más pero el individuo tiene menos. Para el monetarista, no habrá cambio neto alguno en los gastos, puesto que no ha habido un cambio en la oferta monetaria; la empresa comercial con más dinero, aumentará sus gastos; pero esto será compensado por el prestamista, que al quedar con menos dinero disminuye los suyos.
Un Keynesiano diría que el resultado es un incremento neto en los gastos; el prestamista probablemente se desprende de lo que fueron saldos ociosos; los cuales en las arcas de la sociedad anónima prestataria serán ahora activados. La oferta monetaria no ha cambiado, pero su velocidad aumentará.
Las condiciones crediticias, incluyen tasas de interés en una amplia variedad de valores y títulos, el volumen de actividad en los mercados financieros, posiciones, posiciones de reserva bancaria, extensiones de créditos por parte de la banca privada y estatal, y el flujo de fondo hacia adentro y fuera de otras instituciones financieras.
Ahora, el inversionista deberá comprender el funcionamiento del sistema económico nacional a nivel macro, pues es dentro de ese marco que las empresas, negocios y los proyectos se desarrollan. El doctor José Nicolás Marín, manifiesta que: “Lo importante de la economía no es sólo entender su funcionamiento y nivel de desarrollo, sino que también el poder predecir, dentro de cierto margen razonable su comportamiento futuro y el efecto de éste sobre los rendimientos del proyecto de inversión”. En el análisis del entorno económico también es importante “la estrategia económica de nuestro país y su viabilidad de ejecución a la luz de los recursos económicos, humanos e institucionales disponibles”. También el inversionista tiene que tomar en cuenta los “escenarios económicos y las predicciones del riesgo a invertir en un determinado rubro económico”.
Para terminar, sin dinero no hay crédito y sin crédito no hay dinero, todo radica en la inversión estratégica de minimizar costos y maximizar utilidades.
El autor es Administrador de Empresas.