Actualmente no hay muchas mujeres dedicadas a la crianza de caballos, sin embargo, su presencia en el medio es más notoria que hace unos años, cuando ésta se consideraba una tarea reservada para los hombres.
“Las mujeres están en eso desde hace rato, el machismo no dejaba que dieran la cara, pero las mujeres siempre han estado detrás de los maridos o a la par de ellos”, opina Cordón.
Considera que en ese sentido Expica fue “como una gran puerta para que las mujeres se dieran a conocer”, porque en esa feria empezaron a hacer show con la participación de mujeres.
Para ella, doña Anita Bolaños es un ejemplo a seguir para las jóvenes que están en la crianza de los caballos. Efectivamente, esta señora monta desde 1954 y en 1962 empezó con la crianza de caballos peruanos junto a su esposo Domingo Bolaños.
Indica que tiene aproximadamente 40 caballos para montar en las razas peruano, ibero y andaluces, sin incluir los caballos de campo.
Indica que los caballos son un hobbie que implica estar muy pendientes de ellos y coincide en que “es como tener a un niño”. Su esposo cuenta orgulloso que al verla a ella en ese mundo, muchas mujeres se entusiasmaron y empezaron a montar.
Anita expresa que después de su familia, los caballos son su prioridad y se siente dichosa de haberse casado con un hombre que también ama a los caballos. “Si mi esposo no le gustaran los caballos no hubiera podido seguir montando, nos hemos acoplado”, dice.
Este matrimonio tiene nueve hijos y todos montan. Para las fiestas agostinas sus hijos vienen de fuera del país solamente a participar en la hípica. Algunos nietos y hasta su bisnieto de cuatro años también montan.