- Informe del PNUD considera que ministerio civil es aún débil, militares conservan cierta
autonomía
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Relaciones cívico-militares no terminan de consolidarse
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Informe del PNUD considera que ministerio civil es aún débil, militares conservan cierta autonomía |
Luis Felipe Palacios
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El Ministerio de Defensa sigue siendo una institución débil para tener un verdadero control de las relaciones cívico-militares, por una serie de deficiencias teóricas y prácticas y por cierto sentido de autonomía del Ejército de Nicaragua, según el Segundo Informe sobre Desarrollo Humano en Centroamérica y Panamá, dado a conocer recientemente en el país.
De acuerdo al informe regional del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), el Ministerio de Defensa de Nicaragua, a pesar que es dirigido por un ministro de Gobierno y no por el Presidente de la República, “sigue siendo una institución débil”.
“El escaso conocimiento de los temas militares y de seguridad por parte de los civiles, los problemas de gobernabilidad en el país y las debilidades propias del Estado, parecen combinarse y, a su vez, reforzarse a favor por un cierto sentido de autonomía de parte de los militares nicaragüenses”, valora el PNUD, en el segundo informe sobre Desarrollo Humano.
PAPEL DE INTERMEDIARIO
El estudio del organismo internacional, en Centroamérica y Panamá, observa además que la Ley 290 “Organización, competencia y procedimientos del Poder Ejecutivo” asigna al Ministerio de Defensa los procesos de elaboración de la política y el presupuesto de Defensa, no obstante, en la práctica no se da.
“En la actualidad esta cartera actúa como un intermediario entre el Presidente de la República y el jefe de las Fuerzas Armadas, y no ha logrado (el Ministerio de Defensa) consolidarse como pieza clave del control democrático sobre la institución militar”, aprecia el informe regional.
LA PRENSA intentó conocer a versión del ministro de Defensa, José Adán Guerra, sobre estos dos aspectos, pero éste se encontraba fuera de la capital. No obstante, la directora de Relaciones Públicas de la institución, Carmen Amador, prometió que hoy quizás el titular de Defensa podría atendernos.
EL ESCUDO DE BOLAÑOS
El documento, difundido recientemente por el PNUD y el gobierno de Nicaragua, considera también que el Ejército ha desarrollado un grado importante de autonomía frente a las autoridades gubernamentales.
“Como una proyección de su politización durante la época sandinista, el Ejército participó como un actor más y de importante influencia dentro del proceso de consolidación de la democracia. Los militares nicaragüenses no se replegaron a sus cuarteles, sino que tomaron parte en los debates nacionales”, apunta el informe.
Según Roberto Cajina, experto en asuntos cívico-militares y quien es citado en el informe del PNUD, el Ejército “por su organización, disciplina, despliegue territorial y natural capacidad disuasiva, aparece como la única institución que podía garantizarle seguridad y estabilidad a la nueva administración” del presidente Enrique Bolaños.
VACIOS JURIDICO-MILITAR
Según el Segundo Informe sobre Desarrollo Humano en Centroamérica y Panamá del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), a la reforma militar nicaragüense aún le resta avanzar en áreas como la revisión y perfeccionamiento del marco normativo de la defensa y la reforma del sistema de justicia militar (Ley Orgánica de los Tribunales Militares, Código Penal Militar, Código de Procesamiento Penal Militar y Ley de Régimen Disciplinario Militar).