Lic. Emelda Alvarado Obando
Daniel Ortega cree que con presentar cantos religiosos (el Ave María) y pedir perdón, el pueblo olvidará los crímenes del Frente Sandinista en la década de los 80. Cree que con eso el pueblo lo va a elegir como Presidente de Nicaragua en las próximas elecciones. Pero perdonar a Daniel Ortega y al Frente Sandinista es como estar de acuerdo con las atrocidades que cometieron.
Mi padre era un prominente ganadero de Camoapa, departamento de Boaco. Éramos cinco hermanos, cuatro mujeres y un varón, el mayor. El 9 de diciembre de 1988 mi hermano iba de Bocana de Paiwas hacia nuestra propiedad cuando fue interceptado por tres miembros del Ejército Sandinista. Lo llevaron a una parte montosa y lo asesinaron, causando un dolor insuperable a mi padre y la destrucción de mi familia. Mi padre se convirtió en el hombre más infeliz del mundo, nunca se resignó a la muerte de mi hermano y lo lloraba todos los días. Diez años vivió con este dolor incomparable que nunca superó, lo que le causó problemas en su salud y posteriormente falleció. El asesinato de mi hermano fue la causa de la muerte de mi padre y la destrucción de mi familia.
Con pedir perdón Daniel Ortega no devolverá la vida de mi hermano y de mi padre. Por eso no lo perdono y creo que el Frente Sandinista nunca volverá a gobernar mi país.
Abogado y Notario Público