Andrés Mendoza Bravo
Algunos abogados no tienen valentía para decir lo que piensan del sistema judicial de nuestro país. Se debe actuar con una conducta sincera y propositiva, señalando los errores y felicitando los aciertos, sin adulaciones serviles y lisonjas hacia quienes administran justicia. Los preceptos morales que deben observar los abogados deben mantenerlos en alto para sostener el decoro y el bienestar social.
Escudarse entre líneas y falsos nombres es tan vil como sorprender a medios escritos con textos que rebasan la privacidad de los funcionarios con la finalidad de generar zozobra e intranquilidad entre todo un gremio que por causas ya conocidas ha perdido credibilidad entre los ciudadanos. Se requiere mayor control de los medios de comunicación social y evitar que sus páginas, espacios televisivos o radiales sean copados por seudo-profesionales, inescrupulosos y desleales a su propia ética.
Hay que corregir los errores y abusos en el sistema judicial. Hay que saber utilizar las leyes con ética y moral profesional. En nuestras propias manos está la superación del sistema judicial.