- Usaron un machete y un hierro para matarlo en su propio negocio, su cadáver fue encontrado hasta la mañana siguiente
- Registraron todo, pero sólo dinero se llevaron, el principal sospechoso es uno de los vigilantes
Luis Alemán [email protected]
En medio de un charco de sangre, con las manos sobre su estómago y las piernas abiertas, quedó el cuerpo sin vida del señor Adolfo Delagneau, de 85 años, propietario de la ferretería Delagneau, ubicada de donde fue el cine Cabrera, tres cuadras abajo.
El cadáver de don Adolfo fue encontrado por su esposa, doña María Vivas, a las 08:00 a.m. de ayer martes.
“El cuerpo estaba boca arriba y tenía una herida como de machete en el lado izquierdo del rostro y un golpe en la cabeza”, detalló María Mercedes Aguado, sobrina del occiso.
DESCUBRE CADÁVER
Aguado relató que el personal de la ferretería llegó como siempre a su trabajo, pero el local estaba cerrado, por lo que se dirigieron a la vivienda de la señora Vivas para ver qué ocurría.
Doña María Vivas, tomó copias de las llaves para abrir la ferretería y al ingresar encontró el cuerpo de su esposo en medio de un charco de sangre y sin vida.
Según Aguado, su tío vivía en una habitación en el segundo piso del local, “al parecer pudo haber escuchado ruido, lo que lo hizo bajar para indagar lo que ocurría”, comentó.
Delagneau, confiado por la presencia del vigilante, ingresó a la ferretería donde encontró a los extraños visitantes quienes al sentirse descubiertos lo agredieron hasta darle muerte.
“Nosotros sospechamos del vigilante, él no está aquí, está desaparecido”, afirmo Aguado, quien detalló que para ellos resulta sospechoso que los delincuentes hayan penetrado al local sin que hayan forzado las cerraduras.
Y aunque los delincuentes no forzaron las puertas, sí forzaron varias gavetas donde el anciano guardaba una fuerte cantidad de dinero en dólares y córdobas, según detalló su sobrina.
BUSCAN A VIGILANTE
Mientras los oficiales levantaban evidencias en la escena del crimen, una patrulla policial se dirigió hasta una vivienda en el kilómetro 12 y medio de la Carretera Sur, donde supuestamente se encontraba escondido el vigilante de nombre Porfirio Alemán, quien tenía treinta días de laborar para el ahora occiso.
POLICÍA GUARDA SILENCIO
Poco después del hallazgo del cadáver, se presentaron al lugar oficiales de investigación del Distrito Tres de Policía, quienes pidieron el apoyo de la técnica canina y de inspección ocular del Laboratorio Central de Criminalística.
La versión de la Policía fue difícil de obtener debido a que el capitán Félix Villarreal, jefe de auxilio judicial del Distrito Tres y quien dirigía las investigaciones del hecho, evitó dar información sobre el homicidio, asegurando no saber nada de lo que ocurrió.
“No sé nada, no puedo decir nada, estamos investigando”, afirmó el jefe policial.
Los oficiales levantaron muchas evidencias claves para las investigaciones, el desarmador usado aparentemente para forzar los gaveteros, un trozo de hierro con el que supuestamente golpearon la cabeza del anciano y un par de gafas que llevaba puesta la víctima al momento de ser atacada.
VIGILANTE SOSPECHOSO
Todos buscaron al vigilante Porfirio Alemán para que explicara qué pudo haber ocurrido, pero éste no se encontraba en el local, convirtiéndose en el principal sospechoso del robo seguido de homicidio.
5,000 dólares norteamericanos y 30,000 córdobas fue la cantidad de dinero que los delincuentes se llevaron de la ferretería.