Floricelda Rivas Arauz
Cuando nos toca matricular a nuestros hijos e hijas, renovar pasaporte, tramitar pensiones, diplomas o títulos, nos piden partida de nacimiento “actualizada”, entendiéndose como tal la del año en curso. De nada sirve sacar varios documentos de éstos en original, previendo una gestión posterior, porque después, como un medicamento que tiene vencimiento, deberá ir al Registro y solicitar una partida “actualizada”.
Cuando saqué mi cédula entendí que como documento de identificación haría las veces de partida de nacimiento, pues se lee claramente el lugar de nacimiento, la fecha y apellidos, tal como aparecen en el Registro Civil de las personas.
¿Tienen las instituciones del Estado, colegios y universidades algún negocio con la Alcaldía? Porque, ¿cómo se justificaría la exigencia de semejante requisito si en más de medio siglo que tengo de estar sacando mi partida de nacimiento, ésta dice exactamente que nací en el mismo lugar, en la misma fecha, con los mismos padres y los mismos apellidos? ¿Qué esperan que cambie, de un año a otro?
Considero innecesario este gasto de dinero y de tiempo. Solicito a quien concierna que me explique cuándo y porqué se vencen las partidas de nacimiento y si ésta es indispensable para realizar las gestiones aun portando la cédula.