Carlos Javier Rivera

El salvavidas anónonimo del barrio Domitila Lugo

Elizabeth [email protected] Remojado de pies a cabeza. Así se encontraba un hombre que se identificó como Carlos Javier Rivera Mendoza, de 27 años, después de haberse lanzado con todo y zapatos al agua, casi cerca del Lago Xolotlán. Su acción fue por una buena causa: rescatar con vida a un desconocido. Rivera se encontraba en […]

Elizabeth [email protected]

Remojado de pies a cabeza. Así se encontraba un hombre que se identificó como Carlos Javier Rivera Mendoza, de 27 años, después de haberse lanzado con todo y zapatos al agua, casi cerca del Lago Xolotlán. Su acción fue por una buena causa: rescatar con vida a un desconocido.

Rivera se encontraba en las cercanías del Lago, en el barrio Domitila Lugo, donde suele rebuscar algo que le permita sobrevivir entre los objetos que arrastran las correntadas del cauce que desemboca en el Lago Xolotlán.

En eso estaba cuando vio a un grupo de gente que corría desesperada siguiendo, por tierra, a un hombre que era arrastrado por las sucias aguas del cauce, al cual había caído en el sector de Bello Horizonte, por lo que Rivera se lanzó al agua a rescatarlo y lo logró.

“Si anduviera riales (dinero), te pagaba”, señaló de pronto que fueron las palabras del desconocido cuya vida acababa de salvar.

Pero Rivera, aunque se encuentra en el desempleo, dijo: “Tampoco se trata de eso”. Comentó que hace tres meses aproximadamente también rescató a un pequeño que igual estuvo a punto de morir arrastrado por las aguas en ese sector.

“Si no lo hubiera rescatado se va a la playa”, expresó Rivera, tras añadir que únicamente observó cómo el cuerpo del desconocido se hundía entre las sucias aguas y sin pensarlo dos veces se lanzó con todo y zapatos.

“Eso fue como en 10 minutos. Ya iba dundo. No crea, de una corriente como ésa no se salva, si ya me ponía a agarrarlo y abrazarlo, me lleva también, nos vamos los dos, así es que me metí hasta cierto punto y logré agarrarle la mano; yo sé que a mí no se me va a soltar, lo saqué”, dijo Rivera tratando de resumir su acción heroica.

Al final, nadie conoció quién era el hombre que Rivera rescató de la corriente, pues una vez que éste se repuso del susto, salió de regreso a su casa, dejando atrás al grupo de gente que comentaban la suerte de haber sido salvado.

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