Dr. Nour Efrain Sirker
Felicito a LA PRENSA por el editorial del 21 de julio corriente en el que se hizo una crítica al titular “con grandes letras” del día anterior, en el que se “dio como un hecho la reconciliación entre el FSLN y la Iglesia Católica”. A mí también me sorprendió que LA PRENSA catalogara como reconciliación una simple “mea culpa”.
Me agrada lo expuesto en dicho Editorial y las referencias al catecismo, pues aunque no soy católico estoy de acuerdo con lo que señala el Párrafo 2844: “ El perdón es la base fundamental de la reconciliación de los hombres entre sí”. El doctor Lewis B. Smedes, en su libro Perdón y olvido explica claramente las cuatro fases del perdón: 1) Insulto o lesión profunda; 2) Odio y deseo de venganza; 3) Perdón; y, 4) Reconciliación. Y explica que la reconciliación tiene sus condiciones.
El Señor Jesús perdonó en la cruz sin necesidad de que se lo solicitasen. Para la reconciliación se necesita la voluntad expresa de las dos partes. La Iglesia Católica puede perdonar, pero ¿reconciliación?, ésta sólo con condiciones. Los hombres aceptamos la culpa cuando no vemos consecuencia en ello. Es una manera barata de “informarle” al mundo nuestras faltas, sin intención de enmendarlas.