Juan Alberto García Blandón
El sindicalismo en Nicaragua es poco confiable para los trabajadores, pues se confunde con uno u otro bando político.
Así veo a unos trabajadores de la Salud sometidos y marginados por la patronal en complicidad con sus sindicatos. Los trabajadores de la Salud no han tenido aumento salarial y sus dirigentes salen a huelga a cada rato porque los dirigentes de un partido político así lo ordenan. Los señores de Fetsalud deben respetar a los trabajadores de su gremio y defender los intereses, no únicamente el kiosco, la parte que tienen con la farmacia o con el privado.
Igual pasa con los trabajadores de Enacal, que tienen un dirigente plegado a la patronal. Así lo escuché en los pasillos de la Empresa Nicaragüense de Acueductos y Alcantarillados Sanitarios en el nivel central.
Mientras no exista independencia y unidad de la clase trabajadora no avanzaremos hacia una verdadera reivindicación de sus derechos. Los políticos utilizan a las centrales sindicales para halar agua a su molino. Aquí no hay otra, o nos unimos y cambiamos el rumbo sindical, o somos cómplices de nuestros dirigentes.