Carol MunguíaCorresponsal/[email protected]
Roman, Times, serif»>
Cuartel de Bomberos por caerse en Chinandega
Carol Munguía
Corresponsal/Chinandega
[email protected]
El estado del viejo Cuartel de Bomberos de la ciudad está en franco deterioro. Por las debilidades que presenta su infraestructura, la torre del edificio parece oscilar con los movimientos, afirmó el doctor Oscar Munguía Cáceres, una de las autoridades de ese cuerpo de socorro.
Munguía reveló que especialistas en la materia diagnosticaron que el edificio tiene serias fracturas, debido a que los enjambres sísmicos a los que está sometido la ciudad de Chinandega con la actividad del volcán San Cristóbal, pero que además se le acumula heridas de los movimientos telúricos que dejan el choque de las placas continentales del Pacífico.
Los trabajos de reestructuración comenzarán en agosto próximo con la oportuna ayuda de un grupo de donantes españoles, encabezados por el capitán de bomberos ad honoren, Joseba Mendizabal, activo miembro de organismos de solidaridad y de ayuntamientos de España.
“Nos enviaron tres mil quinientos dólares para cubrir la primera etapa”, dijo Munguía, quien indica que con ese monto se procederá a quitar peso al techo y a realizar trabajos para sostener la torre.
El costo total del remozamiento del edificio, es de 12 mil dólares, según estiman los expertos.
EDIFICIO VIEJO
El Cuartel de Bomberos es uno de los más viejo edificios que aún conserva la ciudad. La remembranza de uno de sus más viejos miembros, advierte que se construyó cuando otras ciudades ya contaban con estructuras sólidas para protegerse de las adversidades de un siniestro.
El doctor Ronald Palma Díaz, uno de los cinco fundadores de la organización que aún permanece dentro de las filas de bomberos voluntarios, indicó que el cuartel fue construido en etapas y que se edificó gracias a los impuestos que se originaban del algodón, el emporio económico de la época, y de los contribuciones de algunos comerciantes.
Palma manifestó que el costo de la primera etapa en 1956 fue de 9 mil córdobas, la segunda fase se desembolsaron 47 mil 395 y hasta impulsar una última fase, la cual costó más de 70 mil córdobas.