Rosa María Midence Flores
En LA PRENSA del miércoles 16 de julio leí el artículo del Ministro de Educación defendiendo a su amigo, el doctor Noel Sacasa. Es un bonito gesto de solidaridad y afecto pero sería más bonito si con esa vehemencia, el doctor De Franco defendiera a los docentes. Me hubiera gustado verlo encabezar la manifestación del martes 15 de julio para gestionar ante el Ministerio de Hacienda los recursos para elevar los salarios de los maestros.
Me daría mucha satisfacción si consiguiera con un instituto de investigación de los Estados Unidos un análisis de los efectos de la tiza en la salud de los docentes y no se limite a recomendar estudios para modular la voz. En otras palabras, que incluya a los maestros en su selecto círculo de amigos para que pueda luchar por nosotros con la misma fiereza que lo hace con sus amigos.