- LA PRENSA entrevista a dos zapadores y una médico pediatra de la Fuerza de Tarea que viajará a Irak
Eduardo Marenco T. [email protected]
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Misión a Irak: Entre el honor y el desafío
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LA PRENSA entrevista a dos zapadores y una médico pediatra de la Fuerza de Tarea que viajará a Irak |
Eduardo Marenco T.
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El sargento tercero Felipe de Jesús Solórzano, de 32 años, se encontraba supervisando el desminado de torres eléctricas en El Cuá-Bocay, a 240 kilómetros de su modesta vivienda en el asentamiento Walter Ferreti, cuando se le preguntó si estaba dispuesto a viajar a Irak en misión de asistencia humanitaria.
Pequeño, moreno y con seis años de experiencia, primero como zapador y luego como supervisor nacional de desminado, aceptó lo que considera un honor aunque no muestra el mismo optimismo su esposa, Karla Modesta Treminio, de su misma edad, para quien la noticia cayó como un baldazo de agua fría.
Durante toda su vida marital, ella se había acostumbrado a sus ausencias de hasta 28 días mientras él se jugaba la vida como zapador, pero jamás se le había pasado por la cabeza que tendría a su marido al otro lado del mundo, en Annajaf, al sur de Bagdad y a sesenta kilómetros de Basora, la célebre ciudad donde se libraron los más fieros combates de la guerra contra Saddam Hussein.
Ella y sus tres niñas, Claudia Giselle (12), Karelly Vanesa (8) y Mayerly Lucía (3) apenas han escuchado hablar de aquel fenecido régimen, de sus supuestos arsenales de armas de destrucción masiva y de “Las Mil y Una Noches”. Pero esa es la tierra donde su esposo estará demoliendo edificios que quedaron en ruinas tras los fieros bombardeos de las Tropas de Coalición, soportando un calor de hasta cincuenta grados, algo parecido al infierno.
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