Hugo Valle Moreno
A veces me pregunto cómo una persona puede ser tan insensible al punto de ignorar el clamor de un pueblo sumergido en una desesperante pobreza, que con grandes y agotadores esfuerzos logra sobrevivir y medio comer. Me refiero a lo inmoral de la megapensión y el asombroso salario que se receta el señor Presidente de la República. Cualquier funcionario público de alto rango que reciba una cantidad de dinero como ésta y en dólares ofende groseramente a todos los que padecen pobreza. Debería darle vergüenza al Presidente y no enojarse.
Sería mejor dividir en dos su salario y darle una mitad a Daniel Ortega y la otra a Arnoldo Alemán que son los que en realidad gobiernan el país desde abajo, y no el señor Bolaños que ya todos sabemos que su gobierno es incapaz de resolver nuestros problemas. Qué fácil se les olvida que son servidores públicos.