Isabel Miranda (JE Fashion Models Nic)

¿Un gym en casa?… ¡Sí se puede!

Desde unos libros hasta una butaca, pueden ayudarle a tener una ejercitación completa sin que tenga que salir de casa Con ingenio y voluntad usted puede acabar con esas excusas que le impiden hacer ejercicios. “El gimnasio está muy lejos, no tengo tiempo para hacer ejercicios, en la casa no puedo porque no hay condiciones”, […]

  • Desde unos libros hasta una butaca, pueden ayudarle a tener una ejercitación completa sin que tenga que salir de casa

Con ingenio y voluntad usted puede acabar con esas excusas que le impiden hacer ejercicios. “El gimnasio está muy lejos, no tengo tiempo para hacer ejercicios, en la casa no puedo porque no hay condiciones”, son pretextos que no le servirán después de conocer cómo desde su casa puede obtener los mismos resultados que obtendría en el gimnasio.

Destine un espacio de su casa para hacer los ejercicios. Este espacio debe estar libre de objetos con los que puede tropezarse.

Hernán Flores, director e instructor del Gimnasio Hércules dice que las partes del cuerpo que se deben priorizar al ejercitar son: piernas, abdomen y pectorales. ¿Cómo lo puede hacer sin salir de casa? Consiga una butaca o un banco que mida aproximadamente nueve pulgadas de ancho por cuarenta de largo, dos litros de agua en botellas plásticas o en su defecto, libros con un peso de dos libras cada uno.

Una vez que tenga estas cosas fáciles de conseguir, inicie su rutina de la siguiente manera: Elija una hora establecida para hacer sus ejercicios, ropa cómoda y un espacio donde no tropiece con los objetos. Coloque el banco frente a usted. Con sus manos detrás de la cabeza suba y baje de él. Suponga que va subiendo una escalera. El objetivo es que el banco le sirva de escalón, puede hacer tres repeticiones de quince. “Lo que usted estará trabajando son las piernas. Su propio peso le servirá de resistencia”, afirma Flores.

Continuamos con la parte que toda mujer quiere desaparecer: “la pancita”. Acuéstese en el piso con las manos detrás de la cabeza e intente levantarse sin auxilio de las piernas. No fuerce sus movimientos, el cuerpo es tan sabio que si usted hace un mal movimiento se manifestará con dolor. Otra forma sencilla para trabajar la parte inferior del abdomen es uniendo las piernas (siempre acostada en el piso) levantarlas gradualmente hasta formar un ángulo de 90 grados, asimismo, bajarlas suavemente en tres tiempos. Hacer tres repeticiones de quince cada una.

Una vez trabajado el abdomen, se continúa con los pectorales (pecho). Utilizaremos las botellas con agua o los libros, tome una botella en cada mano, acuéstese en una butaca o banco, procurando tener los pies en el piso, abra sus brazos completamente y vuélvalos a unir. Realice tres repeticiones de quince cada una.

Dentro de su rutina podemos incluir un ejercicio denominado ‘el péndulo’, el cual consiste en balancear el cuerpo de un lado a otro. Abra sus piernas a una distancia considerable, sus brazos hacia arriba unidos por los pulgares, una vez en posición, inclínese hacia la derecha, después hacia la izquierda cuente quince repeticiones y continúe otra vez.

Para terminar, los brazos. Busque un asiento sin agarradero. Siéntese en él con las botellas en cada mano, mantenga los pies unidos. Levante ambos brazos horizontalmente a la altura de su cabeza, hágalo despacio y con calma, el número de repeticiones es la misma que en los otros ejercicios.

Calentamiento

Por muy sencilla que sea la rutina de ejercicios que practique, siempre debe hacer calentamiento. Éste puede ser con rotaciones de cintura y sentadillas, afirma Mary Grace Cayasso, instructora del gimnasio M’kono.

Cayasso indica que se puede utilizar una toalla que reemplace la colchoneta tradicional del gimnasio. Una vez acostada en ella, colóquese de lado y suba la pierna en forma de tijereta. Haga lo mismo con la otra pierna. Necesitará tres repeticiones de diez cada una. El tiempo para este calentamiento es de veinte minutos.

Recomendaciones

Después de hacer ejercicios es recomendable darse una ducha rápida para eliminar el sudor que contiene las toxinas eliminadas. No se aconseja zambullirse en la piscina.

Es inadecuado beber agua mientras se hacen ejercicios. Es lógico que el cuerpo demande agua, pero usted debe ingerir líquidos una hora antes de iniciar sus ejercicios.

Deje enfriar su cuerpo antes de tomar agua o refrescos helados. El choque entre las temperaturas heladas y calientes provoca resfrío.

Si hará ejercicios no piense que es un sacrificio, sino una necesidad para mantener su cuerpo saludable. Entre mayor disposición tenga, mayores serán los resultados.

Evite exceder su capacidad física. No intente ejercitar en un mes lo que se debe lograr hacer en seis meses.  

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