Vandalismo

Francisco J. Matus El vandalismo en la oficina de un enemigo político es un acto de cobardía, de terrorismo político. Denunciar los hechos a través de los medios de comunicación no es delación, sino un derecho del perjudicado que se siente lesionado en sus bienes. He sido testigo en dos ocasiones de la bajeza que […]

Francisco J. Matus

El vandalismo en la oficina de un enemigo político es un acto de cobardía, de terrorismo político. Denunciar los hechos a través de los medios de comunicación no es delación, sino un derecho del perjudicado que se siente lesionado en sus bienes. He sido testigo en dos ocasiones de la bajeza que utilizan los enemigos políticos de un profesional nicaragüense, Fidias López Álvarez, por criticar los desaciertos de los gobernantes y de los que los defienden. Es un derecho de cada ciudadano expresarse a favor o en contra de los personajes políticos.

Los ataques vandálicos demuestran servilismo con el personaje político al que defienden. Los medios de comunicación son los canales que deben ser utilizados tanto por el que critica como el que defiende. La agresión verbal o escrita deleznable no debe ser utilizada por los contendientes políticos. La cultura la reflejan quienes usan la vulgaridad para expresarse en ambas formas. Tan malas son las palabras altisonantes como las escritas con vilezas. El insulto, la procacidad y la maledicencia, muestran el oro falso o el cobre de nuestra cultura. Por ello debemos ser conscientes al utilizar los medios de expresión.

Si no nos culturizamos terminaremos en la cárcel. Debe haber un alto a la agresión contra Fidias López, por el buen nombre de la comunidad nicaragüense.

Cartas al Director

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