Norma Escoto de Lacayo
Perdónanos por estar tan lejos de ti. Porque nos estás hablando desde que creaste el universo e hiciste al hombre a tu imagen y semejanza. Hace 2003 años que tu hijo muriendo en la cruz redentora (Heb. 1.2) lo dio todo por nosotros y nuestra soberbia y nuestra confundida conciencia no nos deja escucharte a Ti que nos estás hablando con hechos consumados y con señales en la tierra: miseria, hambre, enfermedades, vicios, explotación del hombre por el hombre, injusticia social, etc.
Perdónanos porque leyes hechas por el hombre, a quien le diste inteligencia para ponerlo sobre los animales y dominar la tierra para gobernarla para tu honra y tu gloria (Col. 1,15-16), se están usando para ofenderte e irrespetar tus mandatos, como es la ley del amor, el don más grande que le diste al hombre. Por amor murió Jesús en la cruz pidiéndote perdón por nosotros, y por ese amor nos das los frutos de tu Santo Espíritu que nosotros ignoramos: caridad, no te conozco; alegría, la mundana; paz, no existe; paciencia, ya la perdimos; comprensión de los demás, ¿para qué?; bondad, sólo conocemos la tuya Señor; fidelidad, hace mucho que la perdimos Señor; mansedumbre, la cambiamos por la soberbia; dominio propio, nos manda la carne con sus vicios y sus deseos. Perdónanos Señor.