Renato J. Morales
Con asombro leí en LA PRENSA la lista de las adjudicaciones de los bienes inmuebles que el Banco Central tenía en su poder por el asunto de los bancos quebrados. En dicho artículo aparece que una propiedad que el Banic tenía con un valor de más de un millón de dólares, la adjudicó por la ridícula suma de 243 mil dólares. Me refiero al hotel Lomas de Guadalupe, en Matagalpa, construido por el ingeniero Frank Lanzas T.
¿Cómo es posible que la hayan adjudicado por esa suma cuando ellos saben que esa propiedad costó más de un millón quinientos mil dólares. Se me ocurre que se está dando una nueva piñata bajo el marco legal de subasta, donde los testaferros y presta nombres aparecen apropiándose del patrimonio del Estado. Me pregunto si ésta es la manera de apoyar al inversionista nacional que con su esfuerzo y sacrificio invierte sabiendo de los riesgos que se corren al hacerlo en un país donde imperan las mafias de cuello blanco, si vendieron por la ridícula suma, de 243 mil dólares el hotel que apenas es el 16 por ciento del valor real. LA PRENSA junto a su equipo de periodistas que investigaron a los policías corruptos en Bluefields, deberían escarbar en el asunto de la subasta y estoy seguro que encontrarán nombres y evidencias que nuevamente se está esquilmando y robando el patrimonio del Estado.