- No hay ultimátum para que Montealegre renuncie a su cargo ministerial, confirma vocero liberal
- Quiñónez insiste en su posición, pero le recuerdan que tendría que conseguirse 251 de los 500 votos convencionales
Luis Felipe Palacios [email protected]
El Comité Ejecutivo Nacional (CEN) del Partido Liberal Constitucionalista (PLC) desautorizó ayer al jefe de la bancada liberal, Enrique Quiñónez, de poner un ultimátum al ministro de Hacienda, Eduardo Montealegre, para que renuncie a su cargo en el gobierno, si desea continuar como tercer vicepresidente del partido.
“La posición de don Enrique Quiñónez no es una posición oficial del partido”, enfatizó el vocero del arnoldista PLC, Eliseo Núñez, en rueda de prensa.
“Nosotros (el CEN) lo dejamos claro: no es una posición oficial del PLC, es una posición de Enrique Quiñónez, a la cual reconocemos que tiene todo el derecho de hacerlo”, manifestó.
Núñez aseguró que el tema de Montealegre no será punto de agenda durante la “gran convención liberal” que celebrarán mañana en un colegio capitalino, en ocasión al 110 aniversario de la revolución liberal en el país.
“No hay razón para estar discutiendo eso”, añadió.
QUIÑONEZ INSISTIRÁ
Quiñónez reiteró que pedirá durante la convención de mañana, en la agenda de puntos varios, que se discuta la definición del actual ministro de Hacienda, quien también es tercer vicepresidente del PLC.
No obstante, Núñez explicó que si Quiñónez pretende someter la “ambigüedad” de Montealegre en la convención, necesitaría primero presentar la propuesta ante los convencionales para que se apruebe como punto de agenda, y luego —una vez aprobado— contar con el voto de la mitad más uno de los convencionales del PLC.
“Técnicamente necesita 251 votos de 500 convencionales. O bien la mitad más uno con los que se hacen quórum. Si Quiñónez consigue esa votación, podría meterse como punto de agenda”, precisó.
Núñez, sin embargo, reiteró en que el CEN del PLC no está interesado en que se someta a votación una posible renuncia de Montealegre a la tercer vicepresidencia del partido.
“No hay un ultimátum en ese sentido, pero si Quiñónez tiene la razón de que las bases se lo están pidiendo, lo tendrá que reflejar en la votación para someterlo en el punto de agenda”, agregó.
Núñez observó, también, que la discusión alrededor de Montealegre “se está dando con mucha antelación a lo que pueden ser las luchas normales de un partido, por una candidatura (a la presidencia)”.
“Ignoro cuál sea el interés de él (Quiñónez). No ha medido bien los tiempos”, finalizó.
IRRESPONSABILIDAD DEL PLC, DICE TELLER
El secretario general del PLN, Leonel Teller, consideró que existen varias razones por las que el jefe de bancada del PLC, Enrique Quiñónez, insiste en presionar a Eduardo Montealegre para que renuncie a su cargo en el Ministerio de Hacienda y Crédito Público.
“El primer motivo del chantaje contra Eduardo es para que abandone su cargo y de esa manera las gestiones ante las instituciones multilaterales financieras queden semi abandonadas afectando negativamente la entrada de Nicaragua al punto de culminación de la iniciativa para eliminar la deuda externa de los países altamente endeudados y empobrecidos”, dijo.
“El segundo motivo es la falta de liderazgo de la cúpula que rodea al reo Arnoldo Alemán”, razonó.
ALEMÁN CONTRA MONTEALEGRE
“Alemán jamás va a aceptar que Montealegre sea candidato (a la Presidencia), ni va a aceptar que sea Wilfredo, Quiñónez o René Herrera o algún otro lo sea. O es él o las tres Marías. O bien regresar a las paralelas históricas, con los Chamorro y Sacasa. Por eso tiene a Pedro Joaquín (Chamorro) como precandidato a Managua, y a (Francisco) Aguirre Sacasa como precandidato de tapada a la Presidencia”, comentó ayer el diputado liberal, Jaime Morales Carazo.