Distinción para no videntes de la Casa Santa Lucía

Una delegación de no videntes de Chinandega, en representación de la niñez de América Latina, participó en la celebración del mes del niño, realizada en Francia, compartiendo sus experiencias con unos cien mil menores. A los cieguitos, se unió el Coro Getsemaní, que recorre Europa Carol MunguíaCORRESPONSAL/[email protected] Después de permanecer 15 días en Europa, invitados […]

  • Una delegación de no videntes de Chinandega, en representación de la niñez de América Latina, participó en la celebración del mes del niño, realizada en Francia, compartiendo sus experiencias con unos cien mil menores. A los cieguitos, se unió el Coro Getsemaní, que recorre Europa

Carol MunguíaCORRESPONSAL/[email protected]

Después de permanecer 15 días en Europa, invitados por el organismo Unitalsi, regresó al país la delegación de no videntes nicaragüenses, integrados en el proyecto Casa Santa Lucía, que auspicia la Fundación Chinandega 2001, que preside el padre Marco Dessys.

María Picado, miembro del proyecto Casa Santa Lucía y parte de la comitiva que acompañó a la delegación de no videntes nicaragüenses, explicó que los menores representaron a América Latina, en las actividades de celebración del mes del niño, donde estuvieron presentes más de cien mil infantes de todo el mundo.

Parte del programa fue la peregrinación al Santuario de Lourdes, en Francia, viaje al que se le unieron el Coro Getsemaní de Chinandega, que está de gira por Europa.

Picado dijo que “fue un regalo espiritual para toda la delegación porque en Lourdes los no videntes percibieron a otros menores con mayores dificultades de salud que las que ellos enfrentan”.

EN ROMA ASISTIERON A MISA OFRECIDA POR EL PAPA

Los niños también visitaron Roma. Estuvieron en las celebraciones en honor a San Pedro, donde obtuvieron boletos preferenciales para asistir a una misa con el Papa Juan Pablo II, visitaron museos, la Capilla Sextina y otros monumentos, apoyados por guías turísticas que describían el ambiente para satisfacer la imaginación de los visitantes.

Las obras que el padre Marco Dessys desarrolla para los niños fueron apreciadas en Italia y la distinción fue saboreada, esta vez, por el grupo de no videntes y el Coro Getsemaní, por ser estos últimos el motor que promueve los donativos en el exterior para más de 20 mil pequeños de Chinandega.

¿POR QUÉ LA DISTINCIÓN?

La Casa Santa Lucía nace en 1995 ante la necesidad de brindar protección, atención especializada y formación integral a niños no videntes, procedentes de diferentes lugares de Nicaragua.

“Es un hogar donde se les brinda alimentación, vestuario, educación escolar, clases de manualidades, clases de música y canto, atención sicológica y médica”, indicó María Picado, del equipo de trabajo de la Fundación.

Los niños permanecen en Casa Santa Lucía todo el tiempo, siete de ellos asisten a clases con niños videntes en el Colegio Hogar Paulo VI. Para llegar a este colegio, ubicado a 500 metros del albergue, los escolares se movilizan solos, sin necesidad de algún acompañante. Algunos de ellos, regresan los fines de semana, a casas de sus familiares y también en los períodos de vacaciones escolares.

Casa Santa Lucía, tiene también como finalidad brindar a los niños no videntes un ambiente idóneo que responda a las diferentes necesidades de cada uno de ellos. Además, tiene talleres de bordado, enjuncado de sillas y otros trabajos manuales. Dentro del programa de formación, se proponen llevarlos a ser autosuficientes, involucrándolos en las actividades domésticas de la casa, por ejemplo, preparar la mesa, lavar los platos, cocinar, lavar su ropa interior y ayudar a mantener la casa limpia y ordenada.

Puede interesarte

×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí