Gustavo Ortega [email protected]
Mostrando en algunos momentos nerviosismo y en otros una especie de franco desahogo, el aún Superintendente de Bancos y Otras Instituciones Financieras, accedió a conversar telefónicamente con LA PRENSA.
Asegura que ningún Superintendente de Bancos “metería sus manos al fuego” por ninguna entidad bancaria, pero considera que el sistema financiero está ahora mejor que cuando lo recibió un 10 de noviembre de 1999.
Repite mucho su desconfianza por la falta de “institucionalidad” y excesiva politización en Nicaragua, quizás son éstos los principales motivos que lo llevaron a renunciar de manera peculiar y sorpresiva.
Asegura que el presidente Enrique Bolaños conocía de su decisión y no cree que esté molesto; a partir del 15 de julio se dedicará a buscar empleo para mantener a seis de sus ocho hijos que aún están bajo su responsabilidad.
¿Renunció por temor, tiene presiones… amenazas?
No, no. No tengo amenazas directas, pero sí tengo… usted ha visto de que ha habido todo tipo de acusaciones, implicaciones, etcétera y llegó un momento de que yo sentía de que a mi familia no la puedo estar exponiendo a ese riesgo. Yo mismo me siento cansado, la salud al final puede verse afectada y en ese sentido decidí ya desde hace algún tiempo que iba a tomar una salida y en el momento que me pareció adecuado tomé la decisión. Pero yo no he recibido ninguna amenaza directa de nadie.
¿Pero por qué no quedarse y enfrentar lo que pueda venir?
¿Cómo ve la situación institucional en Nicaragua? Usted la entiende mejor que yo.
¿Entonces teme que se le pueda juzgar sin apegarse a Derecho y salir acusado?
Usted conoce la situación institucional de Nicaragua, no soy quien lo dice. Pero como lo dije en mi carta (de renuncia), no me siento con el respaldo, ni jurídico, ni institucional suficiente para seguir con mi trabajo, para enfrentar todo ese tipo de situaciones que se presentan normalmente en este tipo de trabajo y en esas circunstancias me pareció prudente buscar otro trabajo.
Pero el capitán abandonó el barco. Si usted no se siente con ese apoyo, el que quede al frente tampoco lo tendrá, ¿por qué no quedarse adentro y tratar de fortalecerlo?
Esa es una decisión que cada uno tiene que tomar en su momento. Hay algunos que creen que pueden salir adelante en esas circunstancias, yo llegué a la conclusión de que personalmente no podía seguir. Esa es una decisión muy personal, pues al fin y al cabo uno no está casado con el trabajo. Uno tiene que pensar en la familia. Yo tengo todavía seis hijos dependientes, hay dos que ya salieron de la casa. Menos mal esos ya no son carga y yo debo pensar en todos ellos.
¿Tiene acusaciones falsas en su contra?
Claro que sí. Yo tengo dos juicios penales pendientes que están en apelaciones, una acusación de Haroldo Montealegre, otra de Francisco Mayorga en contra mía que se ganaron ambas en primera instancia, pero a nivel del Tribunal de Apelaciones no se han pronunciado. Entiendo que están cerca de pronunciarse al menos en una de ellas y son acusaciones absolutamente falsas e infundadas.
¿Si son falsas por qué no se defiende?
Yo no puedo estar enfrentando ese tipo de situaciones donde están falsamente acusándome y dada la situación jurídica, la situación judicial, a este tipo de acusaciones se les da lugar, se les da cabida, cuando no deberían darles cabida.
Doctor, pero en el caso de que el veredicto sea en su contra y al estar fuera del país usted puede ser calificado de prófugo de la justicia…
No porque, ideay, cualquier acusación uno la puede seguir, yo la voy a seguir aunque no esté en el país.
¿Y lo va a hacer?
Obviamente yo tengo que dar cuenta de mis acciones, el hecho de que yo esté fuera del país no significa que yo esté pretendiendo no dar cuenta de mis acciones.
¿Está presionado por grupos políticos o empresariales importantes?
Usted es nicaragüense, usted vive en Nicaragua, usted sabe cómo es Nicaragua. Nicaragua es una sociedad altamente politizada, las instituciones en Nicaragua están politizadas.
¿Y ahora a qué se va a dedicar?
A mi profesión. Soy economista, he sido profesor, he sido Superintendente, he sido Ministro de Comercio, entonces en esa línea.
¿Por qué esa manera tan peculiar de renunciar? Primero está en supuestas vacaciones y luego envía una renuncia desde el exterior, algo que según dicen, puso al presidente Bolaños encolerizado por su falta de comunicación.
Yo no creo que el Presidente de la República esté alterado. Yo he tenido conversaciones con él a lo largo de los últimos meses y le he explicado mi situación desde hace mucho tiempo.
¿Hace meses… ¿ayer (el miércoles) le avisó?
Hace semanas tuve una conversación larga con él.
¿Y le habló de renunciar?
Claro que sí.
¿Qué le respondió?
El emitió sus opiniones sobre eso.
¿Le pidió que no lo hiciera?
No, no. No me toca estar diciendo a mí la opinión del Presidente, pero lo que puedo decir es que hablé con él de mis preocupaciones, de mi intención de buscar una salida de mi trabajo y en el tipo de profesión que yo tengo, pues el lugar lógico de trabajar es a nivel internacional. No es que me esté escapando del país ni mucho menos, vengo a buscar trabajo donde están las oportunidades para el tipo de persona que yo soy.
¿Entonces se sentía subutilizado en la SIB?
Me sentía que como lo dije, no me sentía apoyado, me sentía cansado, sentía que podía afectar mi salud, veía un riesgo, porque si hay un riesgo donde hay acusaciones falsas y le causen a uno un daño muy fuerte. Yo no tengo ni capital ni nada, si por una sentencia de éstas basadas en calumnias tuviera yo que guardar prisión, por ejemplo, ¿de qué va a vivir mi familia? Yo no tengo ahorros. Mi madre y mi suegra, ambas viudas, dependen del dinero que le damos sus hijos. Yo no tengo ninguna herencia, no tengo ninguna propiedad, no tengo nada de donde alimentar a mi familia. Si se da una situación que espero no se va a dar, pero ante la falta de protección jurídica y viendo la experiencia de otros países… recuerde que el que tiene plata platica…
En su carta de renuncia dice que pudo haber cometido errores de buena fe junto a sus subalternos, pero un error es un error…
Es que una cosa es un delito y otra cosa es un error. Yo puedo decir que me voy a concentrar en supervisar una cosa y cuando estoy concentrado en eso, estoy dejando quizás de supervisar con suficiente atención otra cosa.
¿Cómo deja el sistema financiero?
Pues yo creo que lo dejo mejor de como lo recibí, en el sentido de que habían una serie de bancos que estaban débiles y eso salió a flote, y no estoy acusando a nadie, la Superintendencia ve lo que puede ver con los recursos que tiene y son recursos limitados, la capacitación de la gente es limitada, la cantidad de personal es limitado.
¿Cuándo regresa?
No sé, de momento estoy aquí buscando trabajo, tratando de arreglar mi nueva situación y además terminando mis informes que tengo que hacer.
¿Qué respondería si le dijeran que todo lo que está haciendo es por cobardía?
Cuando uno tiene un peligro, hay situaciones en que lo correcto es enfrentarlo, pero hay otras donde lo correcto es ausentarse. Yo tengo responsabilidad con mi familia. Yo considero que el peligro es muy grande. No estoy obligado a ser mártir.
¿Su principal temor es ir a la cárcel por una acusación que usted considera infundada?
Ese es uno de los temores. Claro que sí.
SALIO EL 17 DE JUNIO
Una fuente de Gobernación aseguró que Noel Sacasa salió de Nicaragua rumbo a Estados Unidos el 17 de junio, vía American Airlines.