El polvo que la tiza desprende ha sido causa de dolencias para maestros, según estudios realizados en León. (LA PRENSA/U. MOLINA)

El yeso, verdugo de los maestros

Un estudio realizado por un especialista, en León, reveló que la exposición prolongada al polvillo de la tiza provoca efectos nocivos para la salud, que han sido el motivo para la jubilación repentina de maestros. El clamor de los profesores es por tiza antialérgica o cambiar los pizarrones tradicionales por pizarras acrílicas Antonia Calero Sequeira […]

  • Un estudio realizado por un especialista, en León, reveló que la exposición prolongada al polvillo de la tiza provoca efectos nocivos para la salud, que han sido el motivo para la jubilación repentina de maestros. El clamor de los profesores es por tiza antialérgica o cambiar los pizarrones tradicionales por pizarras acrílicas

Antonia Calero Sequeira [email protected]

Empezó con repentinos episodios de tos, que luego fueron haciéndose constantes, hasta llegar a la insuficiencia respiratoria, a estas crisis se sumaban episodios de insomnio y un estado de estrés, que hacían de la vida de Juana Pacheco Antón un verdadero tormento.

Tenía treinta años después de su ingreso al magisterio, profesión de la que se enamoró desde que ingresó en 1966, desempeñándose con mucha abnegación en distintos centros escolares del departamento de León, su terruño, su salud empezó a deteriorarse.

Pacheco Antón aducía las perturbaciones de su organismo al exceso de trabajo que tenía en las aulas de clase, por lo que su actitud fue de indiferencia al problema. Pero los síntomas persistían y más aún… se agravaban.

Una día no soportó más y decidió consultar al médico, quien inmediatamente le diagnosticó que la causa de sus malestares era el polvo de la tiza a la que estaba expuesta todos los días y ordenó su retiro inmediato de su labor de años.

“Nunca imaginé que el constante uso de la tiza me jubilaría, en ese momento entré en una gran depresión, sentía que el cielo se me venía encima, ya que tenía a mis tres hijos que estaban estudiando: Ana Cecilia, Jorge y Ligia, a quienes tenía que mantener, y el sueño de toda madre es que sus hijos se superen”, relató la maestra.

VARIOS CASOS

Cuadros clínicos similares al de doña Juana Pacheco existen decenas en el departamento de León.

El doctor Feliciano Pacheco Antón, especialista en Medicina y Salud Ocupacional del Sistema Local de Atención Integral en Salud (Silais), de León, y hermano de doña Juana, realizó hace varios años estudios a maestros de primaria y secundaria para establecer los daños que causa el polvo de la tiza.

Los resultados de las investigaciones del doctor Pacheco indicaron que los pacientes tenían ciertas partículas en los pulmones denominada neumoconiosis, acompañada de un cuadro disneico severo, es decir dificultad para respirar.

Según el galeno, los síntomas de las afecciones que provoca la tiza, comienzan a presentarse en los pacientes cuando ya han laborado alrededor de diez años impartiendo clases en los centros de estudios.

DISCREPANCIA

Sin embargo algunos especialistas en Neumología, como el doctor Jorge Sampson, aseguran que es imposible que el polvo de la tiza se acumule en los pulmones de una persona.

“Para que el polvo llegue hasta el pulmón debe tener menos de diez micras de diámetro de tamaño, de lo contrario la laringe o la tráquea detiene las partículas”, expresó.

No obstante, el doctor Pacheco dijo que las pruebas se obtienen con sólo observar el cuadro clínico de los pacientes. “No lo ve el que no quiere”, dijo.

“Es importante mencionar que a medida que transcurre el tiempo se desarrolla la bronquitis acompañada de constipación nasal y luego vienen los malestares en los maestros como mareos acompañados de conjuntivitis alérgica”, explicó Pacheco.

Dentro de sus investigaciones el doctor Pacheco descubrió que mientras los maestros guardaban reposo los fines de semana o en período de vacaciones las dolencias desaparecían.

“La idea era observar a los pacientes cuando trabajaban y descansaban y fue notorio el cambio de sintomatología de los pacientes, la dificultad respiratoria disminuía, así como también la tos, estrés y la tensión”, indicó el investigador.

Pacheco fue enfático al decir que hubo referencias enviadas a otorrinolaringólogos que encontraron irritación severa de cuerdas bucales y nódulos, que han ameritado cirugías. Asimismo dijo que se han hecho interconsultas con foniatras que han diagnosticado disfonía funcional (dificultad en la emisión de la voz).

TALCO DE LA TIZA EMPEORA EL ASMA

Lidia Bermúdez, maestra de primaria, tiene cuarenta años de edad y quince de ellos de padecer asma. Ella debió jubilarse, pues la tiza le agravaba los episodios asmáticos.

“No soporto esos ataques, no puedo respirar, siento que me oprimen el pecho, a veces hasta quiero gritar, pero es imposible”, expresa Bermúdez.

Explica que los ataques de asma se desarrollaban cuando estaba en las aulas de clases, al hacer uso de la tiza.

“El tipo de asma que tengo no es grave pero al hacer contacto con la tiza se desata. Al inicio no me afectaba pero posteriormente al pasar los años la situación se tornó incontrolable, lo que me obligó a jubilarme”, indicó la maestra.

Bermúdez actualmente tiene una jubilación parcial por tres años y trabaja como apoyo administrativo en un centro escolar.

El doctor Juan Herrera, especialista en Neumología, Asma y Alergia, expresa que el efecto de la tiza en los alérgicos es alarmante, ya que su contenido es a base de calcio y colorantes y el talco es tan irritante que provoca rinitis permanente.

Según explica, la rinitis es una inflamación de las partes internas de la nariz, donde la mucosa nasal se inflama provocando congestión nasal.

La tiza dificulta a los asmáticos respirar, aumenta la producción de flema, genera tos y ruidos en el pecho.

El doctor Herrera es de la opinión que los maestros merecen mejores condiciones de trabajo y brindarles las herramientas para que laboren saludablemente, a fin de evitar este tipo de situaciones.

PIDEN TIZA ANTIALÉRGICA

Los maestros del país están a la espera, desde hace un año, de los resultados de un estudio de la Comisión de Higiene y Seguridad Ocupacional del Ministerio del Trabajo, surgido a raíz de los estudios del doctor Feliciano Pacheco Antón, en León.

La investigación del Mitrab determinará cómo está compuesta la tiza que se fabrica en Santa Rosa del Peñón y si realmente tiene elementos que dañan los pulmones a los maestros.

José Antonio Zepeda, Secretario General de la Asociación Nacional de Educadores de Nicaragua (ANDEN), dijo que la solución es la fabricación de una tiza antialérgica que no genere ese polvo que tanto afecta a los maestros.

“Creemos que la tiza antialérgica soluciona este problema, claro que el uso de la pizarra acrílica es buena idea, pero ¿quién va a garantizar los marcadores? Queremos una solución definitiva y no momentánea”, indicó Zepeda.

AFECTA LOS OJOS

Fernando Arnesto Roa, Médico y Cirujano Oftalmólogo y Subdirector del Centro Nacional de Oftalmología (Cenao), expresó que el polvo de la tiza afecta los ojos especialmente a las personas que son alérgicas, provocando conjuntivitis alérgica similares a los síntomas de la conjuntivitis viral como prurito o picazón ocular. Según el doctor Roa esta alergia es controlable con antihistamínicos, además de antialérgicos.

SUGIEREN DECIR ADIÓS A LAS PIZARRAS VERDES

Thelma Tercero Martínez tiene muchos años de ser maestra. Trabajó 28 años usando tiza que le dejó padecimientos que prefiere no recordar.

En la actualidad trabaja en el Colegio Rubén Darío, donde sus aulas cuentan con pizarras acrílicas y marcadores.

“No trabajé cinco años a causa de la tiza, estuve muy enferma pero ahora soy una persona nueva, estoy libre de problemas alérgicos”, expresa contenta.

Para el doctor Juan Herrera, especialista en Neumología, Asma y Alergia, la solución sería cambiar los pizarrones color verde por pizarras acrílicas, una medida que se tomó desde 1970, en Estados Unidos.

“No se ha vuelto a usar una tiza en ningún colegio, la tiza perdió todo crédito, ahora se usan nuevos materiales que carecían de óxido de calcio y talco, los pizarrones quedaron en la historia, ahora utilizan pizarras acrílicas y marcadores”, indicó.

Sin embargo manifestó que en el país no se puede esperar que haya presupuesto suficiente para colocar pizarras acrílicas en todos los colegios, por lo que recomendó tomar las medidas indicadas por la Academia Americana de Asma, Alergia e Inmunología, de Estados Unidos.

La academia médica sugiere que los maestros que están expuestos al polvo de la tiza deben borrar la pizarra con trapos o paños húmedos; hagan ejercicios de relajación, respiración y vocálicos diariamente; y disminuir la intensidad de la voz.  

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