- Insectos obligan
a suspender
el alumbrado público y domiciliar, dejando a la población a merced de la delincuencia
Francisco López G./[email protected]
RIO SAN JUAN.- La plaga de chayules en San Carlos mantiene a esta población desesperada, a oscuras y temerosa de que se extienda por más tiempo, cuyas consecuencias económicas y para la salud serían graves.
Desde hace casi un mes grandes enjambres de chayules o sayules han invadido el pueblo. A partir de las 5 de la tarde no puede haber luz encendida en las calles, las casas cierran sus puertas temprano y prácticamente la ciudad se convierte en un pueblo fantasma, ni un alma circula por las calles próximas al Río San Juan o al Lago de Nicaragua. Los negocios que aún están atendiendo por la noche como restaurantes y bares reciben a sus clientes a oscuras para evitar que los chayules se introduzcan en los locales.
A medida que la plaga crece, la vida nocturna de San Carlos va desapareciendo, a estas alturas ya no se puede caminar por las calles y si las casas no están bien cerradas no se puede ver televisión de noche porque en pocos minutos decenas de miles de insectos cubren la pantalla o vuelan en torno a ella.
“Hay que cenar a las cuatro de la tarde porque no se puede encender luces, sino comeríamos chayules”, expresó doña Modesta Balladares, habitante de San Carlos.
El director del Sistema Local de Atención Integral en Salud (Silais) de Río San Juan, doctor Freddy Ruiz explicó que ya se están tomando medidas para evitar consecuencias en la salud de la población producto de la plaga de chayules.
Millones de estos insectos mueren en las calles, que al descomponerse, producen olores fétidos y atraen a las moscas lo que podría generar también una epidemia de enfermedades como diarreas, “el problema es que no se pueden fumigar porque no se les hace nada”, indicó Ruiz.
LUCES APAGADAS UN PELIGRO
El alcalde Luis Coronel, explicó que la empresa eléctrica Dissur tomó la decisión de apagar el alumbrado público para evitar los chayules, pero esto ha dejado las calles en manos de la delincuencia, recientemente fueron asaltadas las oficinas del Instituto Nicaragüense de Fomento Municipal (Inifom) y del Ministerio de la Familia (Mifamilia).
También dijo que al no encontrar luces en las calles, los insectos buscan la más mínima luz que vean en las casas.
“Solicitamos a Dissur que proceda a encender las luces de las calles para garantizar la seguridad de las personas aunque éstas atraigan a los chayules y que entren en menor cantidad a las casas de habitación”, indico el edil.
COMITÉ DE EMERGENCIA PONE MANOS A LA OBRA
Durante una reciente reunión del Comité de Emergencia departamental, diversas instituciones acordaron desarrollar campañas de limpieza en las calles para evitar la acumulación de chayules muertos que puedan atraer moscas, así como a orillas del Río San Juan para destruir el hábitat y los nichos de reproducción de estos insectos.
TRES PLAGAS
San Carlos ha enfrentado crisis por plagas de chayules en 1980, 1999 y ahora en el 2003. Según el catedrático Ricardo Peña, en estos tres períodos se han dado condiciones para la rápida reproducción de los insectos como calentamiento de las aguas por prolongados veranos, baja en el caudal de los ríos y alta concentración de vegetación acuática.
REPRODUCCION ACELERADA
Ricardo Peña, profesor de Ciencias Agrarias de la Universidad Paulo Freire, filial San Carlos y quien realizó un estudio sobre estos insectos, explicó que los factores que inciden en la rápida reproducción de los chayules, hasta convertirse en plaga, son las altas temperaturas de prolongados veranos que producen un calentamiento de las aguas en los humedales.
El bajo nivel de las aguas de ríos y lagos, la abundante vegetación acuática como lirios y zacatones y la acumulación de materia orgánica en el fondo de los afluentes son también condiciones favorables para su reproducción.
Los chayules son insectos de color verde, miden entre 3 y 6 milímetros, viven en plantas acuáticas de áreas humedales o llanuras inundadas. Pertenecen al mismo orden las moscas, mosquitos, tábanos y jejenes y su ciclo de vida es corto alcanzando entre las 24 y las 30 horas.
Son muy atraídos por la luz por lo que se les puede encontrar en grandes masas en luminarias.
Su reproducción es altamente acelerada, un macho puede copular varias hembras en un minuto. Para los chayules machos la principal actividad es la copulación para garantizar la nueva generación.
Una hembra puede poner hasta 600 huevos fértiles protegidos por un material gelatinoso que les sirve de alimento al nacer. Los huevos eclosionan (revientan) a las cuatro horas. Los huevos se concentran en densidades de hasta 1,500 por centímetros cuadrados.
En marzo, el municipio de El Castillo, a 40 kilómetros al Oeste de San Carlos, fue invadido por la misma plaga, la que provocó la paralización casi total de la actividad económica y una gran mortandad de peces en el Río San Juan.