Oscar Álvarez [email protected]
La muerte de la joven Jennifer Rebeca Hernández Prado, de 18 años, quien fue encontrada sin vida en el cauce que baja del Barrio Grenada, el pasado domingo 15 de junio, continúa en misterio; sólo se sabe que la noche anterior estuvo con un joven en el bar donde trabajaba.
Ana Azucena Cruz Izaguirre, encargada de la rosticería Norma, ubicada en los alrededores de la terminal de buses del Mercado “Roberto Huembes”, dijo que Jennifer se desempeñaba ocasionalmente como mesera en ese establecimiento y que estuvo besándose con un hombre como a eso de las 8:30 p.m., hora en que cerraron el local. “Es un joven, pelo liso y blanco, como de unos 20 años”, aseguró.
Manifestó que luego el muchacho se fue y Jennifer se pasó a otro bar y no se supo más de ella. “A las ocho y media nos fuimos a bailar a Los Ranchos, hay quienes la vieron allí. Cuando le pregunté a una amiga sobre ella, ésta me dijo que estaba esperando a alguien y se había ido”, comentó.
Cruz agregó que esa tarde la joven se mostraba angustiada y preocupada, aunque no dijo la razón de su estado.
Otras versiones indican que Jennifer salió esa noche con otra muchacha conocida únicamente como Yolanda, la que supuestamente permanece escondida en el bar “La Abuela”, ubicado en la misma área. Sin embargo, en el lugar dijeron no saber de su paradero.
Por su parte, Juan Carlos Sevilla, oficial de información y análisis de la Estación del Distrito Cinco de la Policía Nacional, señaló que el caso continúa en investigación, aunque no detalló si hay nuevas evidencias.