José Adán Silva yWalter [email protected]
BILWI, PUERTO CABEZAS.- El jefe de la Policía en la Región Autónoma del Atlántico Norte (RAAN), comisionado Gregorio Aburto, confirmó ayer que un suboficial mayor destacado en las comunidades de Sandy Bay, al noreste de Puerto Cabezas, recibía regalías de los expendedores de drogas de la zona, presuntamente a cambio de protección en sus negocios ilícitos.
Aburto afirmó que el suboficial mayor Rubén Soza fue suspendido de sus funciones e investigado por una comisión de Asuntos Internos de la Policía, que envió desde el jueves pasado la jefatura Nacional con sede en Managua.
“No son todos los policías que tenemos allá los que actuaron mal, hasta el momento tenemos confirmado a un agente que actuó mal, pero quiero reiterar que no son todos. La semana pasada recibimos una visita de una comisión de Asuntos Internos que visitó la zona, hablamos con los líderes comunales, y como resultado investigamos a ese agente, pero quiero decirle que vamos a actuar a fondo contra quien resulte involucrado en estos actos”, afirmó Aburto.
Pero desmintió la versión del alcalde de Puerto Cabezas, Guillermo Espinoza, quien dijo que 18 kilos de cocaína que estaban en resguardo policial habían sido “convertidos” en harina.
El jefe policial mostró a LA PRENSA y a las autoridades locales la droga incautada, y dijo que la misma seguía en poder de la Policía como evidencia en investigaciones que se siguen sobre la avioneta cargada de droga, que, en marzo pasado, cayó en la comunidad de Wasla, al norte de Puerto Cabezas.
El comisionado Aburto se quejó de las denuncias en contra de la Policía por parte de las comunidades mískitas de Sandy Bay, y dijo que las mismas podrían ser parte de una estrategia de los narcotraficantes para retirar la presencia policial de la zona y dejarles libre el “negocio”. Al menos 10 comunidades de la RAAN se han organizado en torno a la venta y distribución de drogas, convirtiéndose de esta manera en “narco-comunidades” que sobreviven de los estupefacientes.