Gary RegenstreifReuters
EVIAN, FRANCIA.- Los países en vía de desarrollo obtuvieron muy poca, si es que alguna, ayuda nueva de los líderes del Grupo de los Ocho, pero lograron cambiar la agenda de las naciones más ricas del mundo.
La cumbre de los líderes de Estados Unidos, Gran Bretaña, Alemania, Francia, Japón, Rusia, Italia y Canadá, que terminó el martes en la localidad alpina de Evian, había sido considerada por muchos como una oportunidad para atacar la pobreza.
Los anfitriones franceses invitaron a una larga lista de líderes de África, Asia, Oriente Medio y América Latina para que pusieran sobre la mesa del “club de los ricos” los temas de desarrollo.
Sin embargo, esos asuntos fueron opacados por la debilidad del dólar, la recuperación económica mundial, el terrorismo y la brecha transatlántica creada por la guerra liderada por Estados Unidos en Irak.
Al final, se llegó a un compromiso para luchar contra enfermedades como el Sida y la polio, pero no hubo nueva ayuda directa y evidente para la pobreza o un alivio de la deuda para África.
Y los líderes de los países en desarrollo mostraron su decepción en cuanto a que no hubo más avances relacionados con la eliminación de las barreras comerciales que hacen que sus bienes sean poco competitivos en los mercados mundiales.
Sin embargo, muchos expresaron su confianza en que los países ricos ahora los están escuchando.
“Esta cumbre marca una nueva etapa en las relaciones entre los países ricos y los países en vía de desarrollo”, dijo el presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, a un grupo de periodistas. “No hay marcha atrás”.
“Hay que ser realistas”, dijo el presidente de Senegal, Abdoulaye Wade, cuando le preguntaron si estaba decepcionado por la falta de medidas concretas por parte del G8.
“Tuvimos éxito al lograr que nos escuchen los países más ricos del mundo. Eso ayuda a los intereses de África”, agregó.
CUMBRE EXPANDIDA
Hubo señales de que esta “cumbre expandida” podría repetirse, una idea que respaldaron abiertamente al menos Gran Bretaña y Alemania.
Eso “mostrará la voluntad política de los líderes del G8 de profundizar el diálogo entre ellos y los países de ingresos medianos y pobres, sobre desarrollo económico”, dijo el presidente mexicano, Vicente Fox, en la cumbre.
Pero los comentarios alentadores fueron equilibrados por algunos datos de la realidad.
La proporción de gente que vive en condiciones de pobreza extrema ha aumentado en Latinoamérica, en África subsahariana, en el centro y el este de Europa y en las repúblicas que eran parte de la Unión Soviética, dijo Kofi Annan, Secretario General de la ONU.