- El frijol, es un “niño” propenso a enfermedades
María Antonia López M. [email protected]
Las precipitaciones lluviosas en el país son un elemento necesario a tomar en cuenta por los productores, a fin de tener los rendimientos esperados en los tres ciclos que se realizan según el comportamiento de cada región.
José Ramón Ruiz, ingeniero agroclimatológico del Ministerio Agropecuario y Forestal (Mag-For), detalló que no solamente la cantidad de lluvia que requieren los cultivos de maíz, frijol y sorgo es un elemento fundamental para la cosecha, sino también debe tenerse muy en cuenta el suelo utilizado para la siembra.
En ese sentido, explicó que de los tres cultivos el de mayor cuidado es el frijol, por ser éste el menos resistente a la humedad. Este grano es cosechado generalmente en temporada de postrera o apante, período posterior al mes de noviembre, dado que en ese mes la intensidad de lluvias disminuye y se evita la pudrición de las hojas en las partes bajas de la planta.
Esta planta puede mantenerse con brisas suaves, y demanda un poco más de agua durante la floración y el llenado de grano (nacimiento de vainas y frijoles en su interior).
Es por eso que el frijol demanda la siembra en pendientes, ya que se permite la formación de escorrentías en el suelo, porque en terrenos planos el encharcamiento es una amenaza real para su desarrollo.
En el caso del maíz, la siembra de primera es recomendada, dado que la planta tiene capacidad para resistir lluvias fuertes durante la siembra y germinación, no obstante, el ciclo de floración y llenado de grano no requiere de mucha agua.
Similar es lo que sucede con el sorgo, explicó Ruiz, a pesar que es mucho más fuerte que el maíz, se trata de que la planta florezca y produzca los granos cuando el invierno ha terminado, ya que la humedad puede producir hongos y dañar en el producto.
LOS SUELOS
Benjamín Herrera, edafólogo del Ministerio Agropecuario y Forestal, explicó que los suelos arenosos tienen menos capacidad de mantener concentraciones de agua y por tal razón las plantas sembradas allí demandan de mayor humedad.
La edafología es la ciencia que estudia las características químicas, físicas y biológicas de los suelos.
Herrera agregó que en tanto los suelos arcillosos (barrosos), suelen sostener la capacidad de humedad que se requiere para que una planta demande menos agua.
Aunque algunos suelos han llegado al punto de marchite, el cual se nota cuando la presencia de sequía ha sido por muchos años y no hay posibilidad de absorber nada de agua.
LA PERSPECTIVA DE LLUVIA
El Instituto Nicaragüense de Estudios Territoriales (Ineter), ha pronosticado las perspectivas de la caída de lluvias en el país para los tres primeros meses invernales.
Fueron clasificados por regiones, dividiendo al Pacífico en tres zonas, debido a que en esta franja del país es donde se esperan más precipitaciones este año.
En el Pacífico occidental los acumulados estimados son de 652 mm y 814 mm, la norma histórica es en promedio de 635 mm.
El Pacífico central puede reportar 539 mm y 579 mm. La norma es de 498 mm.
El Pacífico Sur podría tener 467 mm y 626 mm, su norma es de 540 mm.
Mientras el Norte del país, podría tener de 317 a 409 mm, el promedio registrado es de 354 mm.
La Región Central alcanzaría de 575 a 767 mm con una media histórica de 642 mm
En el Atlántico del país se espera caigan 1,065 a 1,092 mm, lo normal es 1,087 mm.
GOTAS Y CHORROS
300 a 500 mm necesita recibir el frijol durante un ciclo que va de 75 a 80 días.
500 a 700 mm son los que se estiman debe recibir en agua el maíz cuando su cosecha se logra entre los 90 a 120 días.
450 a 650 mm es la cantidad de agua que demanda el sorgo en un ciclo de 110 a 120 días.