- Leve retroceso para el gobernante Partido Popular (derecha) en elecciones regionales en España
- A pesar de la modesta victoria
socialista, su líder Zapatero es optimista para comicios de 2004
Daniel TrottaReuters
MADRID.- La oposición socialista española superó en votos al gobernante Partido Popular en las elecciones municipales y regionales del domingo, pero no pudo capitalizar la masiva oposición a la guerra en Irak, que había sido apoyada firmemente por el presidente del gobierno, José María Aznar.
Ambas partes proclamaron victoria en los comicios realizados un año antes de las elecciones generales. Los socialistas se impusieron en la votación nacional por primera vez desde 1993, pero el oficialismo mantuvo su mayoría en las administraciones municipales.
El centroderechista Partido Popular (PP) de Aznar se confirmó como la fuerza principal en el Ayuntamiento de Madrid, cuya conquista había sido buscada por el opositor Partido Socialista Obrero Español (PSOE) como un objetivo clave.
Los resultados, con una participación ciudadana del 67 por ciento, dejarán a ambos partidos con casi todo por disputar en las elecciones generales del 2004.
El PSOE logró el 34.7 por ciento de los votos, con una ventaja de 200,000 votos sobre el PP. En la anterior elección, en 1999, el PP ganó por unos pocos miles de votos.
El líder socialista José Luis Rodríguez Zapatero, en su primera campaña nacional, no logró transformar en votos para su partido la gran oposición popular al respaldo dado por Aznar a la guerra contra Irak ni a la insatisfacción por la forma en que el gobierno manejó un derrame petrolero en noviembre.
El diario El País, próximo a la oposición, dijo en un editorial que el resultado era un “éxito significativo” para Zapatero, pero advirtió que la izquierda no había podido aprovechar el descontento.
El diario El Mundo, conocido como progubernamental pero muy crítico de algunas de las políticas recientes de Aznar, dijo que el PP había logrado una victoria moral y elogió el papel del presidente del gobierno.
Zapatero, con un ojo puesto en las elecciones generales, dijo que los resultados del domingo fueron “un buen comienzo” de cara al 2004.
LA SOMBRA DEL PRESTIGE
El gobierno fue criticado duramente el año pasado cuando ordenó que el buque Prestige, que sufría un derrame, fuera remolcado a mar abierto en vez de acercarlo a un puerto. El barco finalmente se partió en dos y naufragó esparciendo petróleo en una zona rica en pesca y en playas de Galicia.
Aznar montó su campaña con una actitud firme contra el movimiento separatista vasco ETA y en el progreso económico de España tras siete años de gobierno del PP. Advirtió que un retorno de los socialistas sería un retroceso.
“Hace pocos días algunos pensaban que nos iban a borrar del mapa. Hoy el PP es todavía el gran partido que siempre ha sido”, dijo un jubiloso Aznar a un grupo de seguidores tras la votación.
ÚLTIMA CAMAPAÑA
José María Aznar participó activamente en la última campaña electoral de tres semanas, que se espera haya sido su última actividad proselitista pues ha dicho que no buscará un tercer período en las elecciones del 2004. La creciente nueva figura del PP, Alberto Ruiz-Gallardón, mejoró sus posibilidades de ser designado para suceder a Aznar como líder del partido tras ganar la elección de alcalde de Madrid. La esposa de Aznar, Ana Botella, hizo su debut político al ganar un puesto como concejal de Madrid.