- Fue el peor sismo en 20 años
Larbi LouafiReuters
REGHAIA, ARGELIA.- Trabajadores de rescate removían el jueves montañas de escombros con la esperanza de hallar sobrevivientes del terremoto que causó más de 1,000 muertos y 7,000 heridos al arrasar la capital de Argelia y pueblos vecinos.
Con una magnitud 6.7 en la escala abierta de Richter, el sismo hizo salir a las calles en la noche del miércoles a los aterrorizados residentes de Argel y otros pueblos a lo largo de la populosa costa del Mediterráneo. El temblor, tan fuerte que se sintió en España, fue el peor en 20 años en Argelia.
Unas 24 horas después del terremoto, el ministro del Interior, Noureddine Yazid Zerhouni, dijo, según lo citó la radio local, que el número de muertos había subido a 1,092 y el de heridos a 6,782.
La peor devastación se produjo en el pueblo de Reghaia, a corta distancia al este de Argel, la capital, donde un edificio de siete pisos, con 78 apartamentos, se derrumbó haciendo temer que sus 350 ocupantes hayan muerto.
Los hospitales de muchos pueblos se encontraban con enormes dificultades para atender a la gran cantidad de víctimas. En algunas áreas, los cadáveres eran apilados fuera de los hospitales y los heridos atendidos al aire libre.
Trabajadores de rescate señalaron que centenares de personas estaban todavía desaparecidas.
Zerhouni afirmó que las cifras eran todavía preliminares. La suerte de personas atrapadas bajo restos de edificios era desconocida.
En Argel, unos 60 edificios fueron destruidos, incluido el Centro de Entrenamiento de la Élite Deportiva Nacional.
“No quedó nada del edificio. Anoche fueron encontrados unos 200 muertos y hoy están recuperando más”, dijo un fotógrafo de Reuters que llegó al lugar.
“Se puede oler a las víctimas. Los trabajadores de rescate están diciendo ‘uno aquí, uno aquí’ cuando los perros buscadores encuentran un muerto”, agregó.
“NUNCA VI ALGO ASÍ EN MI VIDA”
En Rouiba, una ciudad relativamente próspera a unos 30 kilómetros de los suburbios orientales de Argel, un edificio tras otro quedó reducido a escombros.
“Nunca he visto un desastre semejante en mi vida. Todo se ha derrumbado”, dijo Yazid Khelfaoui, quien perdió a su madre en el terremoto. Los escombros del edificio de departamentos donde vivía lo rodeaban.
La tierra comenzó a temblar a las 19:44 hora local (12:44 en Managua) del miércoles, cuando la mayoría de las familias se hallaba en sus hogares para cenar.
La televisión argelina mostró decenas de cadáveres cubiertos por sábanas, incluidos algunos niños. Entre los heridos había un niño con el rostro ensangrentado. “Hay tantos heridos, no pudimos contarlos”, indicó un atribulado médico.
“Es un momento trágico. Esta es una desgracia que golpea a toda Argelia”, dijo el primer ministro Ahmed Ouyahia a la radio estatal.
En la ciudad de Boumerdes, en la costa, la prensa informó que hubo gente que saltó desde las ventanas de los edificios cuando se produjo el sismo.