- Para organizar asistencia
humanitaria a Irak
Luis Felipe Palacios [email protected]
El Gobierno de Nicaragua ofreció su respaldo al proyecto de resolución presentado al Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, por el representante permanente de los Estados Unidos, en designar un coordinador especial de la ONU, para organizar la asistencia humanitaria en Irak.
El canciller Norman Caldera Cardenal aseguró, por medio de un comunicado, que “Nicaragua, de conformidad con el texto de la resolución y en base a los principios del multilateralismo, apoya la designación de un coordinador especial de las Naciones Unidas, nombrado por el Secretario General (de la ONU)”.
El ministro de Relaciones Exteriores explicó que el coordinador de seguridad de la ONU estaría a cargo de organizar la asistencia humanitaria, el apoyo económico a la reconstrucción, facilitar la administración civil, asistir en el desarrollo de un gobierno representativo y promover la reforma judicial y el pleno respeto a los derechos humanos del pueblo iraquí.
De acuerdo al jefe de la diplomacia nicaragüense, el proyecto de resolución que el Gobierno de Nicaragua está respaldando, posibilita al Consejo de Seguridad actuar de manera unitaria “para reencontrar su unidad de propósito, reafirmando así la vigencia de un multilateralismo eficaz, oportuno y eficiente, tal y como Nicaragua ha venido requiriendo a lo largo de esta crisis”.
“Esta es una oportunidad para reconstruir el consenso y la acción colectiva de las Naciones Unidas en torno a Irak”, añadió.
GOBIERNO REPRESENTATIVO
El texto del proyecto, según el comunicado de la Cancillería, abarca de manera “jurídica y pragmática” diferentes aspectos de la situación de Irak, incluyendo áreas fundamentales como el atender urgentemente las necesidades de carácter humanitario; la reconstrucción a través del levantamiento de las sanciones, para que los iraquíes puedan beneficiarse de su petróleo y de su comercialización.
Añadió que también se busca reafirmar la soberanía e integridad territorial de Irak; liberarlo de armas de destrucción masiva y sus sistemas de vectores; apoyar un gobierno representativo basado en el Estado de Derecho y en reglas jurídicas que permitan igualdad y justicia para todos sus ciudadanos sin distingos, de etnia, religión o género; y proteger la herencia cultural de Irak, incluyendo la prohibición del comercio internacional de su patrimonio arqueológico, religioso y científico, que fue extraído del Museo Nacional, y de otros sitios.