- Tropa de Joe Torre se ha empantanado
Edgard Tijerino M. [email protected]
El 4 de mayo, los Yanquis amanecieron con un balance resplandeciente de 23-7… Mike Mussina estaba invicto; David Wells, también sin perder, parecía haber encontrado la fuente de la juventud burlándose de Ponce de León; Roger Clemens se mostraba engañosamente como un muchacho de 25 años no un veterano de 40 como realmente es; el explosivo Alfonso Soriano daba la impresión de ser una aproximación del feroz Roger Hornsby, en tanto el japonés Matsui se acomodaba en el ojo del huracán funcionando demoledoradamente.
Mientras el pitcher de 32 millones, José Ariel Contreras, era enviado a Triple A, el “as” del relevo Mariano Rivera buscaba cómo regresar a la trinchera; el artillero Jason Giambi se sumergía en un terrible slump y Derek Jeter permanecía en la lista de inhabilitados, los Yanquis avanzaban al galope pistolas en mano sembrando pánico, como si no necesitaran de esas cuatro piezas claves, cuya ausencia debería haber desequilibrado al equipo.
Frente a semejante despegue, en Yanqui Stadium se anunció que estaban a la venta boletos para los Play Offs del 2003, advirtiendo que el inspirado equipo podría ganar más de 125 veces, superando el rendimiento de 1998… Algo así como entrar vendiendo manzanas al Paraíso antes que Adán y Eva, enredados por la primera intriga que apareció en un box score, salieran en busca de ganarse la vida y comprar ropa.
De pronto, desapareció el arcoiris de la grandeza, el cielo se nubló, y durante los últimos 13 juegos, la tropa de Joe Torre se ha empantanado dramáticamente sufriendo 9 derrotas para un registro de 27-16, equilibrado con los Medias Rojas, único equipo rival con capacidad de presionarlos en el discreto sector Este de la Liga Americana.
¿CÓMO HA OCURRIDO?
El invencible Mussina, después de 7-0 y estar imaginando la posibilidad del Cy Young, fue derrotado dos veces… Wells perdió su invicto con el espejo devolviéndole una imagen correcta del presente… Clemens fue derrotado por Zito en un duelo para que lo disfrutaran los Dioses del Olimpo, pero logró vengarse, logrando una de las dos únicas victorias yanquis en los últimos ocho juegos… Andy Pettite también falló dos veces y aún con Rivera de regreso, el bullpen no ha podido disponer de grandes posibilidades.
Soriano comenzó a deslizarse desde .400 hasta .311, como su hubiera perdido pie desde la cima del Everest; Giambi envió algunas señales pero batea sólo 203; Jeter realizó un retorno ruidoso dando palo, pero no consiguió incidir y fue atrapado por el contagio; Matsui está en 268, y el equipo luce más desorientado que la bancada arnoldista cuando vieron sobre la mesa el voto 47.
Naturalmente es cuestión de momentos… Ni los Yanquis son tan fieros como se creía después de verlos aterrorizar la Americana en las primeras cuatro semanas, ni se les puede considerar tan devaluados como se han mostrado en este mes mayo, aptos incluso para ser subastados.
Lo que parece estar garantizada, es una lucha cerrada con los Medias Rojas ahora que Pedro Martínez está restablecido y Nomar Garciaparra, en una racha de 19 juegos repartiendo palo, pretende no dejar títere con cabeza.
Qué emocionante sería otro juego extra como en 1978, con un jonrón como el de Bucky Dent.