- Las nubes de humo y polvo que salen de las chimeneas de la antigua Cementera, hoy Cemex de Nicaragua, y que caen sobre San Rafael del Sur, tienen preocupados a los habitantes de ese municipio de Managua
José Adán Silva [email protected]
Hay miedo en el pueblo. Rostros con temor se ocultan detrás de las improvisadas máscaras que los vecinos del lugar se inventan para evitar respirar las nubes de polvo que emanan de las chimeneas sin filtros de la Cementera Canal, regentada por la compañía mexicana Cemex.
“No crea, a mí me da miedo, pero no tanto por mí, sino porque a mis chavalos les vaya dar una enfermedad el día de mañana y me los deje inútiles, porque viera usted que sólo con gripe y llorosos viven de tanto polvo que tragan”, expresa José Sebastián Mora Calero, quien tiene 20 años de vivir frente a la Cementera.
“En mi vida he visto tanto polvo saliendo de ahí, y viera cómo hiede en la madrugada a carburo en toda la casa, que hasta el sueño se le va a uno. El otro día dejé un vasito de gerber en el patio, y al día siguiente amaneció llenó, imagínese cuánto polvo cae cuando uno duerme”, relata Mora.
EL JARDÍN GRIS DE DON FANOR
Desde hace mucho tiempo, las hojas del jardín de don Fanor Hurtado ya no amanecen cubiertas con el rocío transparente de las madrugadas, sino de una capa de polvo gris, en medio de un irrespirable ambiente donde está presente el olor acre a azufre o algo parecido.
Don Fanor, de 80 años, es el líder del grupo de ciudadanos notables del San Rafael del Sur.
Él cuenta que hace tres meses se reunieron los notables del pueblo y recogieron firmas para protestar a la compañía por el problema de la contaminación.
“Firmamos todos, y nos fuimos con el alcalde a la planta. Allá nos explicaron que estaban haciendo un estudio para poner los filtros, y que hasta el próximo año dejaría de salir esa sustancia. Nosotros no sabemos qué hacer, ni podemos hacer nada más que esperar que ese polvo no nos cause daños más adelante”, dice.
Cuenta que él nació en el municipio, y nunca había visto tanta cantidad de polvo flotando en el ambiente. Él lo atribuye al nuevo combustible que usan en la planta para la quema de la piedra caliza, al que todos llaman “coque”.
Éste es el residuo que resulta de la destilación destructiva del carbón; tiene un color gris negruzco y un brillo metálico. Contiene fundamentalmente carbono (alrededor del 92 por ciento), el 8 por ciento restante es ceniza. Éste es un derivado obtenido de los aceites residuales durante la refinación del petróleo, y es el combustible que vino a sustituir el búnker en la cementera.
AGUA AMARGA
En la carretera que va hacia la comunidad Los Sánchez, está una granja avícola. Ahí vive doña Berta Amador, quien se queja de lo duro que es la vida entre el polvo de la Cementera y el calor del pueblo.
“Aquí por lo general es bien caliente, pero si usted sale de la casa a refrescarse al patio, pues le cae ese montón de polvo y es peor. Usted no puede dejar un vehículo afuera porque al día siguiente lo encuentra como congelado de tanta ceniza que le cae toda la noche”, cuenta.
Señala que aunque hasta el momento no se le han muerto sus animales por el polvo que sale de la Cementera, sí conoce casos donde el ganado presenta problemas para alimentarse, porque los pastizales amanecen cubiertos de polvo.
Así lo asevera también Maribel Altagracia, de la comunidad Los Sánchez. “Ya ni la comida se escapa del polvo jodido, hay que estar tapando todos los trastos y cazuelas para que no le caiga el asunto; hasta el agua se ponen amarga si le cae mucho de eso, y entonces es fregado, porque allá tenemos semanas de que no tenemos agua, y si no la tapamos, al día siguiente esa agua no sirve para nada”, dice.
CEMEX: “ESTAMOS RESOLVIENDO EL PROBLEMA”
Estas quejas no son desconocidas para el gerente general de la Cemex de Nicaragua, Mauricio Sanz de Santamaría, quien explica que las emisiones en San Rafael del Sur constituyen un viejo problema, que data de hace más de 60 años, y que sin embargo serán ellos quienes lo solucionarán con un millonario proyecto de inversión ambiental, que consiste en la instalación de filtros para las chimeneas, el próximo año.
En 2000, el Estado de Nicaragua aprobó arrendar por 25 años la Compañía Nacional Productora de Cemento Canal, Sociedad Anónima, a la compañía internacional mexicana Cemex. La compañía nicaragüense, nacida en 1942, pasó a manos privadas el 16 de enero de 2001.
Sanz, de origen colombiano, explica que la reducción de emisiones de las chimeneas de Cemex de Nicaragua no las podían hacer antes por tres motivos: “Uno, nos encontrábamos con una situación de materia de recursos humanos mucho más grave de lo que nos imaginamos, y nos tocó concentrarnos en los primeros dos años en poner a la gente en el nivel que necesitábamos para ello; dos, porque el proyecto de sustitución de combustible (de búnker a coque) tenía complejidades de ingeniería muy altas y nos tomó casi dos años terminarlo, y tres porque para hacer un proyecto de reducción de emisiones —bien hecho— se requiere la situación nominal de operación que hasta ahora estamos logrando, entonces eso nos ha permitido contratar la ingeniería que se necesita para manejar cada una de estas chimeneas y hacer el filtro correspondiente”.
Señala Sanz que para evitar las emisiones no se necesita cualquier filtro, “no es comprarlo en una tienda y colocarlo en la chimenea, eso involucra unos costos enormes y, además, un trabajo de ingeniería bastante dispendioso”.
“Ya nos entregaron esos estudios de ingeniería y ahora estamos contratando la compra de los transformadores, las celdas de cargas y los cables que se necesitan para tener el manejo de los filtros”, agrega Sanz, señalando que los filtros con los que supuestamente darán fin al problema estarán instalados a inicios de 2004.
“NO PODEMOS HACER NADA”
“Es un problema contaminante en el que no podemos hacer nada. Estamos con las manos atadas”. Así resume el alcalde de San Rafael del Sur, Noel Cerda, la situación del municipio ante las emisiones de polvo de la Cementera
Contrario a lo que dice el gerente de Cemex —que es un problema de hace 60 años—, Cerda asegura que las emisiones han aumentado considerablemente desde que la compañía mexicana asumió la administración, y como muestra de eso señala que los impuestos que genera la empresa han aumentado en más del 100 por ciento: han pasado de tres millones de córdobas en 2001, a más de seis millones el año pasado.
La Cementera es la institución privada que más ingresos genera en todo el municipio: “La empresa Cemex ha aumentado la producción de cemento, hasta llegar a generar más de 600 mil córdobas mensuales, casi el 70 por ciento de los impuestos del municipio”, señala Cerda.
“Cemex nos ha dicho que por qué hasta ahora reclamamos, si a lo largo de 60 años la Cementera ha producido el mismo polvo que ha caído sobre San Rafael, pero eso no es cierto, hasta ahora se está viendo que caen grandes cantidades, no es como antes”, dice el alcalde.
El alcalde, cuando se le pregunta qué puede hacer él, se queja de que no pueden hacer nada para solucionar el problema, y responde con un gesto de impotencia, con las manos abiertas.
“Ese es el problema, nosotros estamos desarmados frente a esta situación, porque quien regula eso, en primer lugar, es el Ministerio de Fomento, Industria y Comercio (Mific) en el área de recursos naturales. Ellos ya tienen conocimiento de esta situación, incluso la muestra de lo que recoge la gente en las mañanas se la entregamos a ellos, ellos se la presentaron (a la Cemex) y nada”, expresa.
NO ES EL MANA
“No es el maná. Lo que cae aquí son residuos de caliza, la mayor parte es sílice, porque es lo más volátil, porque la caliza también tiene carbonato de calcio, tiene hierro, zinc y otros; aparte, lo que sale lleva mucho monóxido de carbono, pues el coque es un derivado del petróleo, es lo que le llaman el último desecho del petróleo”, responde el alcalde de San Rafael del Sur, Noel Cerda, cuando se le pregunta si sabe qué es lo cae sobre el pueblo.
INVIERTEN EN EL MEDIO AMBIENTE
En medio ambiente, según Sanz, la Cemex ha invertido más de medio millón de dólares en 2002, y “en 2003 andaremos cerca de 700 mil dólares de inversión, hasta alcanzar 1.2 millones de dólares”. El gerente asegura que la compañía tiene proyectos de reforestación y reciclaje, mientras que el total de inversiones en los tres años de operación andará por los 34 millones de dólares, incluyendo obras sociales en la comunidad.
¿ENFERMEDADES COMUNES?
Para el doctor Martín Almendárez Tellería, Director del Centro de Salud de San Rafael del Sur, el problema de las emanaciones no ha incidido en el aumento de las enfermedades respiratorias en el municipio.
“Aquí la gente se viene quejando de eso, pero en verdad el número de casos de enfermedades respiratorias no ha aumentado desde hace tres años en el municipio, se siguen atendiendo en promedio unos 300 casos al mes”, dice el médico, quien asegura que eso es la media normal de casos de ese tipo para una comunidad de 50 mil personas.
Almendárez reconoce que los casos de diarrea e infecciones gastrointestinales han aumentado el 100 por ciento, pero no lo asocia a la situación ambiental, sino más bien a problemas de higiene familiar, y aconseja que sólo un estudio serio podrá demostrar si ese repunte de diarrea se debe a las emisiones de polvo de la Cemex.