- Este catalán, de 30 años de edad, ojos tristes y conversación agradable
representa esa parte de la conciencia de los países ricos, donde se aloja el remordimiento
Fabián Medinafabiá[email protected]
Xavier Ruiz es concejal de Ayuntamiento de Sant Just, un pequeño municipio vecino de Barcelona, que se ha hermanado con una decena de otros municipios en Centroamérica y el Norte de África.
Ruiz reconoce que cuando los españoles deciden destinar el 0.7 por ciento de sus presupuestos para ayudar a países pobres, lo hacen por deuda. “Parte de los problemas del Sur son responsabilidad de nosotros (el Norte)”, asegura.
-Como concejal ¿qué hace exactamente?
-En mi caso me ocupo de la juventud y la cooperación internacional.
-¿Qué cooperación?
-Con países pobres, muy pobres de Latinoamérica y África, principalmente.
-¿Por qué un municipio como San Just busca municipios tan lejanos y pobres para llevar su dinero?
-Por un principio ético. La población exige que los políticos de sus municipios se impliquen en los temas que afectan al mundo. Desde este Norte rico en que vivimos entendemos que tenemos una deuda pendiente con estos países, en este caso, municipios pobres del Sur.
-¿Y los municipios pobres donde decidís cooperar se escogen por su pobreza o por criterios políticos?
-En general es por necesidades. Nos basamos en las listas de Naciones Unidas, países que tienen menor índice de desarrollo humano, y a partir de ahí se escogen municipios de una forma más azarosa: contactos, políticos, amigos…”
-¿Se viaja mucho en este trabajo?
-Sí, mucho. Sólo a Nicaragua, que es donde más directamente yo trabajo, he hecho 20 viajes. Luego hay decenas de viajes a otros países.
-¿Hay quien cree que esta cooperación perjudica más que ayuda?
-Es una contradicción aparente, por que creemos que estos países deben desarrollarse por sus propios recursos, pero por otro lado no pretendemos que dentro de cien años se viva de la cooperación Norte-Sur. Se supone que en 100 años Nicaragua sea otro país, con otra estructura.
-¿Cómo se sabrá cuándo ya no se necesite ayuda?
-Ese momento llega. No olvidemos que España hace 20 años era un país receptor.
-¿Y qué tanto se involucra personalmente con estos países?
-Yo me he implicado muchísimo. Hay voces que dicen que esto es bueno y otras que es malo. Hay gente que dice que la cooperación tiene que ser puramente técnica. Hacer tu trabajo y punto. Pero hay otros que creemos que no, que debe incluir relaciones personales, por que estamos tratando con personas.
-En su caso personal, ¿cómo se manifiesta esa relación?
-He hecho amigos, muchos amigos, hasta el punto que tengo una relación personal con una chica nicaragüense… una novia.