Matsui no se encoge

Edgard Rodríguez C. [email protected] Hideki Matsui parece tener más años de los que realmente tiene. Y no propiamente porque esa sea la imagen que se proyecte a través de sus resaltados pómulos o por la seriedad que transmite mientras se mueve sigiloso en el clubhouse de los Yanquis. Parece un veterano por su compostura, por […]

Edgard Rodríguez C. [email protected]

Hideki Matsui parece tener más años de los que realmente tiene.

Y no propiamente porque esa sea la imagen que se proyecte a través de sus resaltados pómulos o por la seriedad que transmite mientras se mueve sigiloso en el clubhouse de los Yanquis. Parece un veterano por su compostura, por su actitud ante el reto que tiene encima.

Pocos jugadores firmados por los Yanquis han sido objeto de tanta publicidad como Matsui. No había salido de Japón y en su país la alharaca era enorme. Y cuando se vino a EE.UU. también lo hizo un contingente de 90 periodistas que le han seguido paso a paso.

Cada noche después de cada partido, brinda una conferencia en japonés para toda la comitiva que lo sigue. Y claro, también habla a través de un intérprete para el periodismo gringo. En su agenda están incluidos, además, presentaciones en diversos programas de la TV.

Pero el esfuerzo de los Yanquis al adquirirlo, estuvo motivado sobre todo, por sus habilidades para mover el madero. Sin embargo el reporte sobre Matsui, hablaba también de su firmeza para lidiar con la presión de Nueva York, y desde luego, contra el pitcheo enemigo.

En ambos casos, ha lucido bien hasta ahora.

Se ha elevado sobre los .300, ha disparado par de jonrones y remolca 14 carreras en 12 juegos. Sin embargo lo más llamativo, ha sido su presencia en los momentos más difíciles del partido. Hasta ahora tiene tres juegos decididos y su aporte aparece en el momento necesario.

En su debut en el “Yankee Stadium”, un sitio calificado como la catedral del béisbol, Matsui no se presentó con la inclinación usual con que saludan los orientales. Lo hizo al mejor estilo de un yanqui, con un palo a las tribunas y con las bases repletas.

Nadie puede garantizar que Matsui será un éxito rotundo para los Yanquis, pero al menos hasta el momento, el nipón ha sabido colocar la realidad a la par de las expectativas. Y lejos de lucir encogido ante la presión, se ha vuelto una amenaza aterradora a través los días.

Veremos si puede hacerlo todo el año.  

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