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Nicaragua condenó ayer el fusilamiento de tres ciudadanos cubanos, ejecutados por el gobierno de la isla caribeña tras ser sometidos a un proceso judicial sumario por secuestrar en días pasados una embarcación de pasajeros, con el propósito de emigrar a Florida, Estados Unidos.
“Las violaciones a los derechos humanos, cuando se realizan de manera grave, masiva y sistemática, donde quiera que éstas tengan lugar, conciernen a todos los países del mundo que tenemos un interés colectivo especial en su protección, como valores y principios universales que rigen para el conjunto de países de Naciones Unidas”, destaca un comunicado del Ministerio de Relaciones Exteriores.
El gobierno de Nicaragua argumentó que los ciudadanos cubanos Lorenzo Enrique Copeyo Castillo, Bárbaro Leodán Sevilla García y Jorge Luis Martínez Isaac, fueron sometidos a “condenas extremas” al ser fusilados luego de enfrentar juicios que carecieron de las normas del debido proceso; y tampoco les garantizaron sus derechos, porque los procesos tuvieron motivaciones políticas derivadas de la situación en Cuba.
El gobierno de Nicaragua formuló un llamado a los organismos internacionales competentes y organizaciones no gubernamentales, para que promuevan una investigación en la Comisión de Derechos Humanos de Ginebra sobre estos hechos que implican graves violaciones al derecho, a la vida y a las normas del debido proceso en contravención a los derechos y libertades individuales consagrados por la Comunidad Internacional, en declaraciones e instrumentos jurídicos, para tutelar, promover y defender la libertad, la dignidad, la seguridad y la vida de las personas en cualquier parte del mundo.
Señaló que esta situación en Cuba reafirma la importancia de una pronta resolución de la Comisión de Derechos Humanos en Ginebra, sobre la designación de Christine Chanet, representante personal del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, a fin de que se dedique a la tarea de dar cumplimiento a las resoluciones aprobadas por esa instancia internacional e inicie las investigaciones pertinentes.
“Es imperativo que las personas detenidas actualmente por estos hechos en Cuba, sean respetadas en sus derechos básicos a la integridad personal y garantías del debido proceso”, concluye el comunicado oficial de Nicaragua.