- Los consumidores deben tener opciones para tomar buen cafe
Gabriel Sánchez Campbell [email protected]
Según Ted Lingle, Director Ejecutivo de la Asociación de Café de Especialidades de América (SCAA, por sus siglas en inglés) considera que en medio de la crisis mundial de café, Nicaragua desarrolla una excelente estrategia para posicionarse en un nuevo mercado: El de las especialidades.
Lingle, una de las figuras más respetadas en el tema del café de especialidades en todo el mundo y considera que el hecho de impulsar concursos como el de la “Taza de la Excelencia” ha hecho que la calidad del café de Nicaragua empiece a ser respetada a nivel mundial.
En medio de la crisis que envuelve a este sector desde hace unos dos años la oportunidad de Nicaragua es que se logre sustituir la cantidad por la calidad, para que se puedan mejorar los precios de este producto, de forma que el grano se posiciones como uno de los mejores en el mundo. “Porque realmente lo merece”, según Lingle.
En una corta entrevista, realizada en medio de la celebración del 30 aniversario del Centro Agronómico Tropical de Investigación y Enseñanza (CATIE) quienes nos llevaron desde San José, Costa Rica, hasta Turrialba, a unos 80 kilómetros de la capital el primer obstáculo que se tuvo que enfrentar fue la barrera del idioma. Después, la presión del tiempo.
Le pregunté si podía robarle unos minutos para hablar de su gran pasión —el café— y claro… gustosamente aceptó.
¿Cuáles son los factores que inciden para que la producción de café esté atravesando por una crisis mundial?
Tres cosas… un superávit, un bajo consumo y un oligopolio en el mercado. Qué significa esto. Bueno, se lo voy a explicar. Tenemos una sobre producción, ¡un superávit!, porque hubo un incremento en planificación de producción de café, la cual significó un mayor suministro o una oferta mucho más amplia que abastecería al mundo, con una inversión que se estableció en el Brasil y en Vietnam, principalmente.
Luego hubo un sub consumo de productos, porque en el aspecto agrícola no estábamos produciendo aquellos cafés que estaban siendo altamente demandados por los consumidores y esta situación se ligó con un oligopolio del mercado porque había —y todavía hay— muchos productores, pero con muy pocos compradores.
Los compradores del oligopolio concentraron su poder adquisitivo de tal manera que no se logró tener otro mecanismo de oferta y demanda como características de mercado libre.
¿El problema principal de estos factores fue el oligopolio en el mercado?
Sí, y es un poco complicado porque también eso tenía que ver con información. Muchos compradores transmiten información al consumidor, en otras palabras el consumidor realmente desconoce el origen del café y por tanto el consumidor se ve impedido de enviar las señales de compra de vuelta al producto y eso hace que se le impidiera tener otras opciones o participar en el proceso de elección de productos por ejemplo. Los consumidores no estaban, y todavía pasa, que no están votando por su preferencia.
¿Pero…?
Pero por otra parte el principal problema ha sido el sub consumo, porque hemos producido el tipo erróneo de café cuya tendencia a largo plazo es la baja de consumo y eso es lo que han ocurrido de forma rápida en Alemania porque han utilizado el café robusta.
Aunque podemos tomar medidas que hagan que el consumidor tenga más opciones. Opciones significativas que hagan que se produzca un café con un mejor sabor.
También como consumidores deberíamos tener algunas normas de las características que constituyen al café, pero necesitamos una norma paralela en los países productores en Centroamérica.
¿Y qué impide la práctica transparencia en los mercados?
Las transnacionales. Ellas son las que controlan el mercado, ellas están contrapuestas a cualquier cambio, sobre las ventajas económicas del mercado en su condición actual ya que su capital ejerce, queramos o no, influencia política.
¿Qué otras iniciativas pueden implementarse para cambiar esta situación?
Producir café de calidad, para que el de mala se lo queden ellos y el bueno, lo vendamos de otra forma. Por ahora estamos trabajando en la producción de café de alta calidad. Los países de Centroamérica que tienen diferentes calidades que no se conocen mucho y por lo tanto casi no se comercializan, pero hay otros que están vinculados con algunos tipos de contratos que pueden estar incluidos tablas de precios mejores, más allá de su costo de producción, el precio artificial del mercado es lo que mantiene los precios internacionales deprimidos.
¿Y en el caso de Nicaragua, impulsar concursos para premiar la calidad del café, qué tan efectivos son. Me refiero específicamente al concurso de la Taza de la Excelencia?
Como el nombre del concurso. Excelente. La competencia hecha en Nicaragua fue diseñada para identificar aquellos productores que hacen una buena labor agrícola. Para que se distinguieran de que estaban haciendo un buen trabajo y por ellos se logró, como parte del programa una subasta electrónica que alcanzó precios nunca antes vistos. Sorprendente.
Lo bueno de todo es que la subasta electrónica sirvió para establecerse como un mecanismo que le dio un valor adecuado en el mercado y permitió que los compradores a nivel mundial presentaran sus licitaciones o precios de sus productos.
Definitivamente fue algo muy conveniente para aquellos países que no tenían reputación en los mercados de café fino. El sólo hecho que se pagara casi 1,500 dólares por un quintal en el caso de Nicaragua fue algo que llamó la atención, que no hubiese podido lograrse con cualquier hecho individual.
¿Entonces cuál es la perspectiva en el futuro para la producción de café?
Tratar de hacer cosas que promuevan siempre la calidad del café, como el caso del concurso de la Taza de la Excelencia o aprender a introducirse cada vez más en los mercados alternativos donde los valores del producto son más altos.
Nicaragua debe seguir desarrollando la mejora de la calidad y seguirse posicionando bien en su área de terreno. La calidad es indiscutible y puede competir sin ninguna preocupación con Costa Rica, Honduras o El Salvador, porque el café nicaragüense tiene mucho futuro.