Bagdad, rica en inapreciables tesoros culturales

Maggie FoxReuters WASHINGTON.- La invasión liderada por Estados Unidos a Irak podría destruir inapreciables artefactos pero también puede dar la oportunidad de salvar antigüedades que fueron saqueadas y dañadas durante la década de sanciones de las Naciones Unidas, según un experto. “Frente a las medidas para evitar el sufrimiento humano, los detalles materiales es lo […]

Maggie FoxReuters

WASHINGTON.- La invasión liderada por Estados Unidos a Irak podría destruir inapreciables artefactos pero también puede dar la oportunidad de salvar antigüedades que fueron saqueadas y dañadas durante la década de sanciones de las Naciones Unidas, según un experto.

“Frente a las medidas para evitar el sufrimiento humano, los detalles materiales es lo de menos, pero está bajo amenaza una parte importante de la herencia cultural del mundo”, escribió el arqueólogo estadounidense McGuire Gibson, de la Universidad de Chicago, en la revista científica Science.

Estados Unidos inició una guerra para derrocar al presidente iraquí Saddam Hussein y librar a la nación de armas de destrucción masiva en su poder, según arguye.

“La salud arqueológica de Irak es tremenda. Sería una tragedia para el mundo entero si miles de sitios se perdieran como resultado del trastorno político o decisiones de corto plazo para tener ganancias económicas”, escribió Gibson.

“Irak es la antigua Mesopotamia, donde la primera civilización se desarrolló en cuarto milenio a.C.”, dijo Gibson.

“Sumerios, acadios, babilonios y asirios, así como griegos, persas, sasánidas de Irán, y luego los árabes se establecieron capitales con complejos imperios en ese país”.

El nombre de Mesopotamia, viene del griego “tierra entre los ríos” y se refiere al Tigris y Éufrates, que corren a lo largo de la región.

Gibson dijo que él y otros expertos instruyeron a oficiales del Pentágono sobre los sitios antiguos que podían ser vulnerables.

“Yo sé que la armada (estadounidense) está muy sensible sobre los sitios en este momento”, dijo Gibson en una entrevista telefónica.

“Ellos saben que las colinas en el sur de Irak son en un 99 por ciento sitios antiguos. Ellos también, lo sé, han dado órdenes de que los soldados no se lleven cosas de esos sitios”.

ESPERANZA DE RECONSTRUIR SITIOS DAÑADOS

Una de las amenazas es que la guerra se prolongue y las tropas tengan que atrincherarse. Ellos buscarán sitios altos en Irak, que casi por seguro estarán cubriendo sitios arqueológicos.

Gibson espera que los ataques precisos puedan preservar lo más posible. Por ejemplo, el Palacio Abbasid –con una antigüedad de 12 siglos– se convirtió el Ministerio de Defensa de Irak y fue dañado en 1991 durante la Guerra del Golfo.

El experto también dijo que esperaba que Irak pudiera reabrir sus estudios arqueológicos. “El daño real a los sitios se inició bajo el embargo (de las Naciones Unidas) en los últimos 13 años”, dijo. “Hay una necesidad de que el Departamento de Antigüedades regrese a buenos niveles operativos”.

Muchos estudiosos dejaron Irak en la década pasada, debido a que les fue imposible hacer esto realidad, dijo Gibson.

Gibson, quien ha trabajado exhaustivamente en la región, espera que los arqueólogos internacionales sean invitados de regreso a Irak para rescatar lo que está ahí, restaurar lo que está dañado y buscar nuevos sitios arqueológicos.

“El número de sitios arqueológicos en Irak es casi imposible de estimar”, escribió. “Hay, en un estimado conservador, probablemente unos 25,000 sitios amontonados y cada uno de ellos está rodeado por docenas de pequeñas villas y pueblos”.  

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