- Primer muerto fue guatemalteco José Ángel Gutiérrez
Olga Luna CastelaEFE
MIAMI, EE.UU.- La guerra de Irak ha cobrado, en una semana, la vida de dos soldados nacidos en naciones de Latinoamérica y uno de origen hispano al servicio de EE.UU., mientras que otros dos están prisioneros de las fuerzas iraquíes.
La primera víctima mortal latinoamericana del conflicto bélico, que comenzó el día 19 de marzo, fue el inmigrante guatemalteco José Ángel Gutiérrez, fallecido el viernes pasado.
A Gutiérrez le siguieron el mexicano José Ángel Garibay y Jorge González, hispano nacido en California, que perecieron el domingo pasado en el sur de Irak.
Ese mismo día, el militar de origen mexicano Edgard Hernández y la panameña Susana Johnson se convirtieron, junto con otros cinco soldados estadounidenses, en prisioneros de guerra de Irak.
Johnson es la única mujer que ha sido víctima de la resistencia iraquí a las tropas anglo-estadounidenses, hasta el momento.
Gutiérrez, de 28 años, pereció en la toma de un campo petrolero cerca de Rumaila y pertenecía al Primer Regimiento de la Primera División de “marines” estadounidenses.
La organización humanitaria internacional Casa Alianza informó ayer en un comunicado que Gutiérrez, el primer militar de EE.UU. muerto en la guerra contra Irak, fue un “niño de la calle” de la Ciudad de Guatemala.
Gutiérrez se marchó de Guatemala a EE.UU. en 1997, donde tras ser detenido por funcionarios de inmigración, se le concedió asilo y se alistó al Ejército el 25 de marzo de 2002.
Funcionarios de Migración de EE.UU. informaron que otorgarán la ciudadanía estadounidense, de forma póstuma, a Gutiérrez.