- La Alcaldía de Jinotepe se ha empeñado en acabar con los depredadores, para lo cual invierte en la ejecución de un proyecto en defensa del medio ambiente, que contempla los ríos Grande, La Flor y las especies de flora y fauna amenazadas, mayormente en la época de verano
Lucía Vargas C.CORRESPONSAL/ [email protected]
Varias docenas de iguanas han sido decomisadas por los Inspectores Forestales Voluntarios (IFV), a los cazadores que se internan en la ribera del Río Grande de Carazo, respondiendo así al trabajo de defensa del medio ambiente que se ha propuesto la Alcaldía de Jinotepe.
Los cazadores de iguanas están aprovechando el momento en que estos reptiles se encuentran en la etapa de reproducción, para proceder a la cacería; igualmente los cazadores de venados y aquellos que envenenan los ríos para sacar camarones. Asimismo, la lucha está dirigida contra quienes se internan en los bosques para proceder al despale.
Los inspectores también han logrado bajar el índice de la salida de carretas cargadas con leña de las zonas de Los Ángeles, El Polvasal y El Bosque, fenómeno que incide grandemente en la tala de los bosques, así como la quema de éstos.
LLAMADO A ALCALDES VECINOS
Las inspecciones se han realizado en Aguscatán, Barranco Bayo, Río La Flor, Los Ángeles, Las Cañas, Los Encuentros y Tecomapa, señaló el Dr. David López, Vicealcalde de Jinotepe, impulsor del proyecto de defensa del medio ambiente, quien confía en detener los abusos contra la flora y fauna.
López señaló que 12 kilómetros del Río Grande le pertenecen a Jinotepe, e instó a los ediles de Santa Teresa, La Conquista y Diriamba a que también implementen vigilancia en los trechos que el río atraviesa sus municipios, para fortalecer el trabajo de Jinotepe.
Dijo que desde Las Cañas hasta la desembocadura del Río La Flor, una extensión de ocho kilómetros corresponde a Diriamba, en el caso de La Conquista abarca cinco kilómetros aproximadamente, en lo que va de El Caimito hasta El Gigante, y este municipio comparte con Santa Teresa un trecho, pues el río nace detrás del cementerio municipal de los tereseños.
El vicealcalde consideró necesaria la vigilancia en las zonas de los municipios vecinos, pues de lo contrario no se logrará el objetivo propuesto, dado que el Río Grande baja su caudal 70 metros por año, a causa del despale.
EXCELENTE INICIATIVA
El Dr. David López, Vicealcalde de Jinotepe, señaló que este proyecto fue ratificado luego de una solicitud hecha por el concejal Ramón Acevedo, quien propuso un presupuesto de 50 mil córdobas para el proyecto, que fue aprobado por sus homólogos. El mismo contempla el pago del salario de seis vigilantes, mientras que uno será asumido por un ciudadano que posee una propiedad en la zona de Barranco Bayo.