José Vargas
Por medio de LA PRENSA quiero protestar por la carta que Daniel Ortega mandó al Presidente de Irak, Saddam Hussein.
Está bien que Ortega dé su opinión y tiene derecho de darla y mandar cartas a cualquier persona que él lo desea, pero no tiene el derecho de decir en su carta que el pueblo de Nicaragua se ha solidarizado con el régimen de Irak.
Ortega no puede hablar por mí, ni por los miles de nicaragüenses. Así que él no tiene derecho de hablar por el pueblo nicaragüense, solamente lo puede hacer por él mismo.
San Francisco, California