EFE
BELGRADO.- El ex presidente yugoslavo, Vojislav Kostunica, condenó el asesinato de su gran rival político, el primer ministro de Serbia, Zoran Djindjic, que murió ayer tras ser tiroteado por unos desconocidos en el centro de Belgrado.
Kostunica consideró que se trata de un hecho “horrible”, e indicó que pese a sus desavenencias políticas con Djindjic en los últimos años, “en este momento para mí lo único importante es que lo más profunda y severamente condeno toda especie de terrorismo, violencia y aplicación de la fuerza en los enfrentamientos políticos”.
“Temo que ésta es una cruel advertencia más de que debemos mirar a la verdad en los ojos y ver cómo la criminalidad ha penetrado en todos los poros de la sociedad”, indicó el político que, aliado con Djindjic, derrotó al régimen de Slobodan Milosevic en otoño de 2000.
“El mero hecho de que la violencia política no se está sucediendo por primera vez, es una advertencia terrible de lo poco que hemos avanzado en la democratización de la sociedad”, afirmó Kostunica.
Asimismo, el presidente del Comité de Seguridad del Parlamento de la provincia norteña serbia de Vojvodina, Petar Ilic, declaró que el atentado contra Djindjic “es un disparo a Serbia”.
“Es el inicio de una nueva guerra, después de cuatro años. Hemos tratado con demasiada comodidad el incendio llamado la mafia”, dijo Ilic y agregó: “Si algo no se hace en el sentido de cuadros, en la organización, y en todos los demás sentidos, el fuego nos devorará”.
En los años pasados, en Serbia ha habido una serie de atentados a personalidades públicas, políticos y policías, pero hasta ahora ninguno se ha esclarecido.