Vicente Fox, (al centro) cabalga y defiende “la paz” en Irak, en un recorrido por el norte de México. (LA PRENSA/AP)

Entre el pragmatismo y una política exterior independiente

México reflexiona si apoyar o no a EE.UU., su principal socio comercial, contra Irak Adriana BarreraReuters MÉXICO DF.- México, miembro del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, se muestra cada vez más cercano al deseo de Estados Unidos de atacar a Irak, cediendo a presiones de Washington y calculando los riesgos de darle la espalda […]

  • México reflexiona si apoyar o
    no a EE.UU., su principal
    socio comercial, contra Irak

Adriana BarreraReuters

MÉXICO DF.- México, miembro del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, se muestra cada vez más cercano al deseo de Estados Unidos de atacar a Irak, cediendo a presiones de Washington y calculando los riesgos de darle la espalda en este momento a su principal socio comercial.

México, un miembro no permanente en el consejo de 15 miembros, oficialmente no ha virado su posición de un desarme pacífico, pero ha endurecido su discurso sobre Bagdad, al que Estados Unidos acusa de ocultar armas de exterminio.

El presidente mexicano, Vicente Fox, ahora dice que es “indispensable’’ para la paz desarmar al presidente iraquí, Saddam Hussein, al que recientemente llamó “tirano’’.

México y Chile son las dos únicas naciones latinoamericanas en el consejo, y sus votos podrían ser clave para que prospere una nueva resolución de Estados Unidos, Gran Bretaña y España, que allane el camino a la guerra.

Para aprobar la resolución, se necesita de nueve votos en el consejo y que ninguno de los cinco miembros permanentes –Francia, Rusia, China, Estados Unidos y Gran Bretaña– ejerzan su poder de veto.

Pero ¿a qué se debe ese cambio de México? La respuesta parece sencilla.

Además de compartir una frontera de 3,200 kilómetros, México envía cerca del 90 por ciento de sus exportaciones a su poderoso vecino del norte y socio comercial, junto con Canadá, en el Tratado de Libre Comercio para América del Norte (TLCAN).

México tiene pactos comerciales con otros 32 países y en todos ellos se promueve como un puente para el mercado de Estados Unidos, el más grande del mundo.

Por si eso fuera poco, México recibe de Estados Unidos la mayor parte de su inversión extranjera, con el 73 por ciento en el 2002, de acuerdo con cifras oficiales.

“No somos ingenuos; es el principal socio comercial. Con Irak no tenemos más que un sólo producto que importamos y exportamos’’, dijo a Reuters, una fuente gubernamental que pidió el anonimato.

La percepción de un cambio de postura de México ha despertado especulaciones sobre si estaría negociando su apoyo a Estados Unidos a cambio de un acuerdo para regularizar a unos 3.5 millones de trabajadores mexicanos, que viven ilegalmente en territorio estadounidense.

DIFÍCIL DECISIÓN PARA FOX

A pesar de que México tenga muchas razones para alinearse con Estados Unidos, la decisión no es tan simple. Muchos mexicanos están en contra de la guerra y han pedido que el gobierno vote en contra.

Durante décadas, México se ha mantenido al margen de los conflictos mundiales; un voto a favor de la guerra terminaría con esa tradición diplomática.

Pero lo más importante es que un sí a la guerra podría ser peligroso desde el punto de vista político para Fox.

“El mismo Fox generó la expectativa de que se iba a oponer a una acción militar por parte de Estados Unidos hacia Irak y si ahora la apoya, los partidos de oposición van a atacar duramente a Fox en un período preelectoral”, subrayó el analista Jorge Chabat.  

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