- “Torito” Castro noqueado temprano
José Antonio TorresEFE
MÉXICO.- Cuatro campeones mexicanos retuvieron el sábado sus títulos mundiales por evidente superioridad sobre sus rivales en una velada a beneficio por la educación que convocó a 20,000 aficionados en la Plaza de Toros México.
La nula calidad de los rivales, con la excepción de Juan Alfonso Keb, quien antes de perder hizo sufrir al campeón de peso mínimo, José Antonio Aguirre, opacó una velada que terminó en “pachanga” (fiesta desordenada) y con gritos de “fraude”.
El mexicano Jorge Arce retuvo el título minimosca del Consejo Mundial de Boxeo (CMB) al derrotar al nicaragüense Ernesto Castro por nocaut en el primer asalto; el mexicano Erik Morales celebró su quinta defensa exitosa del cinturón pluma del CMB al vencer por nocaut en el tercer asalto al estadounidense Eddie Croft.
En la división crucero, el mexicano Jorge Kahwagi venció por la misma vía al ruso Alexei Osokin para conservar el campeonato internacional del CMB y ser, además, el nuevo campeón latinoamericano de la división.
El público respondió al sentido solidario de la función e hizo media entrada a la Plaza México para ser destinada a la fundación “Vamos México” dirigida por la esposa del presidente Vicente Fox, Martha Sahagún.
Pero fue el puertorriqueño Héctor “Macho” Camacho el que tuvo la mejor respuesta del respetable con silbidos desde el tercio cuando subió al cuadrilátero al recordar su pelea con Julio César Chávez, el más aplaudido entre los invitados.
Sin ninguna referencia al sentido benéfico de la velada, que pareció desactivada a propósito, el mexicano Arce fue el primero de los cuatro en subir al ring y los aficionados todavía no bebían su primer sorbo de cerveza cuando el árbitro ya lo declaraba ganador.
El nicaragüense Ernesto “Torito” Castro resintió el poder de un gancho al hígado antes de recibir una combinación de izquierda y derecha para ponerlo nocaut al 1:40 minutos en una victoria tan rápida que forzó a los organizadores a meter otra de relleno para hacer tiempo.
El combate de Aguirre fue lo mejor de la noche porque su rival, Keb, lo sorprendió en el tercer asalto con un volado de izquierda que se estrelló en la mandíbula del campeón y lo envió a la lona con la boca sangrante para recibir la cuenta de protección.