- Guerrilleros colombianos exigen la suspensión de las operaciones militares en una amplia zona del sur del país
- A cambio, dicen que respetarán la integridad física de tres estadounidenses que tienen en su poder
EFE
BOGOTÁ.- La guerrilla de la FARC exigió el sábado la suspensión de los operativos militares en una zona del sur de Colombia para respetar la vida de los tres estadounidenses que tiene en su poder desde el pasado día 13.
En un comunicado suscrito por el secretariado del estado mayor de esa organización, las Fuerzas Amadas Revolucionarias de Colombia (FARC) confirmaron que tienen a los estadounidenses, a quienes considera miembros de la Agencia Central de Inteligencia (CIA).
Se atribuyen además el derribo de la avioneta en la que los tres rehenes viajaban junto a otras dos personas, un estadounidense y un colombiano.
El aparato, un Cessna 208 Caravan, fue derribado cerca a la antigua zona neutral del sur del país, en la que las FARC mantuvieron hasta febrero del año pasado conversaciones de paz con el gobierno del entonces presidente Andrés Pastrana.
Las autoridades colombianas aseguran que las FARC fusilaron en el lugar a uno de los estadounidenses y al colombiano.
“La vida y la integridad física de los tres oficiales ‘gringos’ en nuestro poder, sólo la podemos garantizar si el Ejército colombiano suspende de forma inmediata los operativos militares al igual que los sobrevuelos en el área comprendida entre Santa Ana de Las Hermosas, San Antonio de Atenas, San Pancho, San Guillermo, Año Nuevo, la Esperanza, el Para y Norcasia”, señala el comunicado.
El aparato fue derribado cerca del municipio de Puerto Rico, a unos 380 kilómetros al sur de Bogotá y ocurrió poco antes de que llegara a la base de Tres Esquinas.
En esta base expertos de EE.UU. asesoran a militares colombianos en la detección y eliminación de cultivos ilegales y operaciones aéreas de narcóticos.
“Sabemos del interés puesto por la Embajada de Estados Unidos en Bogotá y por algunas personalidades, donde le hacen un vehemente llamado a las FARC para que respeten la vida y la integridad física de los tres oficiales ‘gringos’”, expresa el comunicado del grupo armado.
Según la Fiscalía colombiana, un ciudadano estadounidense de apellido Thomas y el sargento del Ejército colombiano Luis Alcides Cruz fueron hallados al lado de los restos de la avioneta con “tiros de gracia” en sus cuerpos.
DESCARTAN NEGOCIACIÓN Y EXIGEN LIBERACIÓN
Estados Unidos exigió ayer la liberación de tres rehenes estadounidenses en poder de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) y aseguró que no hay nada que negociar con esa guerrilla, a la que califica de grupo terrorista.
Una portavoz del Departamento de Estado, Amanda Batt, dijo: “Estamos entristecidos e indignados por las circunstancias en torno a estas muertes”.
El Departamento de Estado ha incluido a las FARC y al Ejército de Liberación Nacional en su lista de organizaciones terroristas.
EE.UU. ha autorizado el envío de hasta 150 soldados adicionales a Colombia, para ayudar en la búsqueda de los tres tripulantes desaparecidos.
Según el diario The Washington Post, con el envío adicional de esos soldados, aumentaría a 411 la presencia de militares estadounidenses en Colombia, el tercer receptor de ayuda militar de EE.UU.
El Congreso ha limitado a 400 el número de asesores militares en Colombia, salvo en casos y operaciones que se consideren de emergencia, y un número similar de contratistas civiles.
«ASESINOS DESPIADADOS»
“Un hombre tenía agujeros en la nuca. Claramente fue una ejecución, así que estamos lidiando con asesinos despiadados, y deben ser tratados como asesinos despiadados’’, dijo el presidente George W. Bush en una entrevista, al referirse a los muertos de la avioneta. Bush destacó el liderazgo de su colega colombiano Alvaro Uribe en la lucha contra las drogas y los grupos violentos. Por su parte Uribe pidió que la comunidad internacional trate como terroristas a los guerrilleros en un foro empresarial, y que no se les dé asilo político.