Los clientes están en todos lados

Aisa Villavicencio A. Vale la pena reconstruir el concepto erróneo, que tenemos acerca de lo que es la relación de intercambio de servicios, donde los profesionales tratan con sus clientes como meros consumidores. Seguro que alguna vez entraste a una tienda, y lo primero que hicieron fue decirte el precio de la camisa que te […]

Aisa Villavicencio A.

Vale la pena reconstruir el concepto erróneo, que tenemos acerca de lo que es la relación de intercambio de servicios, donde los profesionales tratan con sus clientes como meros consumidores. Seguro que alguna vez entraste a una tienda, y lo primero que hicieron fue decirte el precio de la camisa que te llamó la atención, como es de esperarse, eso te hizo sentir como que te estaban presionando de alguna manera. O tal vez, estabas sentado con tu pareja disfrutando de una deliciosa cena cuando de pronto, el mesero se posesionó a medio metro de distancia de donde estás, lo cual te impide hablar de asuntos privados, como lo tenías pensado.

Hasta ahora, el concepto de servicio está demasiado equivocado, hay personas que piensan, que deben pararse a tu lado o cambiarte mil veces el cenicero mientras estás cenando, para brindarte un servicio de calidad; sin entender que lo se espera es que estén justo en el momento que les solicitas algo y que puedan cumplir en tiempo y forma según tus necesidades y tus peticiones.

A veces se hace necesario proponer, un curso rápido de capacitación en lo que es atención al cliente, en los lugares que puede parecer que no lo requiere como tiendas, restaurantes, farmacias, boutiques, etc. Preparación, que al menos, no se estila en nuestros países. Es hora de darnos cuenta que todo el mundo es cliente de alguien y que en definitiva todos tenemos un cliente. Si llegamos a madurar dicha idea, nuestras acciones adoptarán otro tipo de conducta. Estaremos logrando desarrollar mayor nivel de amabilidad, aprenderemos el significado de la palabra por favor, gracias, de la sonrisa y del respeto por la dignidad y la demanda de atención que nos hacen los demás, como también del sentido de privacidad.

En el mundo en el que vivimos hay clientes externos e internos. Los externos son aquellos ajenos a la compañía, flujo importante de dinero, recuerde que según el trato que reciba volverá a visitarle. Los internos, son los que trabajan en la misma organización que usted, estos dependen del trabajo y de la calidad del trato que usted les brinda. Recuerde que el ambiente laboral saludable hace que el empleado esté motivado en sus funciones y que rinda más y mejor.

Tengamos presente que la vida es una cadena y que uno refleja lo que percibe y recibe de los otros. Si usted es amable en su ambiente laboral interno, los usuarios externos, del tal servicio canalizarán esa energía positiva y se sentirán profundamente satisfechos con la atención recibida.

La autora es comunicadora social.  

Economía

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